
El día que intenté vivir
eché a la Muerte de mi cama.
El día que dejé de morir
con pétalos zurcí mi sábana.
El día que aprendí a aceptar
que no somos prisioneros de un ‘te quiero’
y que un ‘hasta siempre’ se puede
convertir en un ‘nunca’,
ese día mi compasión fue la que se suicidó,
se ahorcó mi pena.
Pues, al fin y al cabo…,
el corazón no tiene pasado,
solo presente,
y su futuro siempre miente.
El día que elegí vivir,
tú ya te estabas yendo
sin un mal gesto.
Apenas te vi sufrir,
el dolor te iba por dentro,
y tu despedida fue sonreír.
El día que intenté vivir es hoy,
fue ayer, será mañana.
Y el día que vuelva a intentar morir,
ese día, pensaré en ti,
en cómo me enseñaste a vivir
aun estando muriendo.
uno de los tantos poema de Txus di Fellatio de el libro el cementerio de los versos perdidos.
On April 05 2010 70 Views