Residimos en el mismo planeta compartiendo kilometros y debatiendo fabulas y enfermos de arritmia por vivir a contratiempo. Aumentamos la distancia cada noche que dormimos, y desconocemos la meta porque no sabemos a donde queremos llegar.
Pero luego un solo cruce basta, los extraños se vuelven guias.
On August 19 2012 at Tromelin Island 743 Views