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El armario de los miedos escondidos…*



Pasan los días y las hojas del otoño no cubren la huella de su recuerdo... siguen perennes sus ojos en mi mente, penetrantes. Se suceden una detrás de otra las increíbles coincidencias, casi místicas, que recuerdan a ella. Y me hacen agachar la cabeza, simulando que compruebo la suciedad de mis zapatos... ¿Qué se puede esperar cuando llevas tanto tiempo caminando por el barro? Debo admitir que vivo en una situación confusa cada día. Por supuesto algunos días la confusión es más intensa... otros simplemente vago adormilado, como si estuviera chutado de morfina. La verdad es que en ocasiones me cuesta comprenderme.... tal vez sea porque no encuentro respuestas a mil y una preguntas que me hago. O tal vez simplemente que no me convencen del todo las respuestas.

Podríamos empezar por, ¿hiciste lo correcto? quien sabe... una gran amiga me dijo que si alguna vez hiciste algo es porque así lo sentiste en ese momento... todo lo que sientas después solo es tu subconsciente, mintiéndote y torturándote... si... puede que fuera lo correcto, pero... me trae a la siguiente pregunta.

Lo correcto en esa situación, ¿representaba a quien realmente eres... o crees ser? Siempre me he jactado de ser una persona auténtica, leal a sí misma, que nunca pierde la esperanza, que siempre lucha por lo que cree... y sobre todo por lo que quiere... Sin embargo perdí mi ocasión de luchar.

¿Y sería igualmente correcto un para siempre? Esta es la pregunta que menos respuesta tiene. Quizás el tiempo, como el viento, se lleve las cenizas de lo que fue, deparándome un fuego aún mayor. Quizás dejé escapar al amor de mi vida, y me arrepienta el resto de mis días.

Siguiente pregunta, ¿cómo te hace esto sentir? podría devorar el diccionario de adjetivos con esta pregunta, melancólico, triste, abrumado, desaforado, perdido, falso, solo, sin valor... y un enorme etc...

¿A dónde te lleva esto? a recordarla, cada momento con sonrisas, cada momento con lagrimas, cada pequeña anécdota, cada pequeño detalle, cada viaje, cada ilusión, cada sueño frustrado que nunca hallara puerto. A imaginar cómo estará, si se acordara de mi alguna vez, si se hará todas las preguntas que me hago yo ahora mismo. A hundirme en la certeza de que acabó y alguien más será testigo de sus caricias, suplicante de sus besos, merecedor de sus sonrisas, deleitante de su cuerpo...

Y, ¿cómo diriges tu vida ahora? quizás en otro momento de mi vida habría sacado un falso orgullo, que me llevara a revelarme, a ser un falso virtuoso de la vida de un vividor. Tal vez lo hice durante un corto periodo de tiempo... y durante ese tiempo tal vez me sirvió, pero no evitó que la vida real se me echara encima de una sola tacada. Ahora... ahora intento aprender de mis errores, no mentirme a mí mismo diciéndome que hice todo lo que pude, pude haber hecho más, pude haber sido mejor... tal vez no en ese momento, pero ahora sí lo sé. Trato de encauzar mi vida de la manera más honesta que puedo, trato de cultivarme, de esforzarme en el día a día, tratando de ser alguien mejor, tratando de mantenerme entretenido entre 14 horas diarias de actividad incesante... conviviendo con las imágenes que me vienen tan pronto, como de vez en cuando.

¿Te has planteado si deberías hacer algo al respecto? cada segundo de cada día... pero, ¿en que habría cambiado si por mi egoísmo no dejo a la persona que más quiero escoger y encontrar el camino de la felicidad que no halló conmigo? ¿Cuándo demostraría mi amor, si egoístamente la chantajeara con sentimientos, tan verdaderos como afilados, según los fuera sintiendo?

En esta vida todo ocurre por una razón, y si hay algo de lo que aprendes un poco más que del amor, es del desamor.
Inevitablemente estarás siempre en mí, porque tú fuiste la primera y verdadera, así como sueño y deseo que yo fuera para ti. Pero ahora volaste del nido, con dirección a la puesta de sol, buscando nuevos paisajes, nuevas aventuras... y no seré yo quien te prive de ellas. Seguiré buscando en el baúl de mis recuerdos cada vez que piense en ti, porque nunca dejare que mueras en mi alma. Lo que contigo aprendí, me acompañará siempre, al igual que tu dulce sonrisa, tu cristalina mirada, tu suave piel, tus aterciopelados besos... Cada vez que cierre los ojos recordare tu cabeza apoyada contra mi pecho, en el perfecto puzzle de nuestros abrazos.

Podría seguir escribiendo siglos... estas palabras que nadie leerá, pero con esto es suficiente, a mí me sirven.


[...]


Te tendré en mí para siempre. Adiós mi amor, mucha suerte.





On December 01 2011 42 Views






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