
Don Bosco no tuvo ningún miedo de tratar a los jóvenes con cariño. A pesar de que, en sus tiempos, la mayoría de los curas permanecían distantes a los gamberros de las calles.
Pero es que, además del cariño, Don Bosco añadió algo: la posibilidad de convertirse en amigo de cada uno de ellos, porque ellos eran queridos como amigos.
Ya desde sus primeros años, una de sus cualidades
fue la de estar entre sus vecinos del barrio
contando historias y preparando entretenimientos;
se hizo amigo de sus compañeros de escuela
la ciudad de Chieri, con los cuales fundó la "sociedad de la alegría";
amigo de los compañeros más débiles,
a los que defendía incluso a golpes;
amigo de compañeros judíos, siempre discriminados...
Y este arte continuará también en Don Bosco
al hacerse adulto, para poder atender a los jóvenes.
Se hizo amigo de curas, políticos, vendedores,
gente culta, gente humilde...
... y, sobre todo, de cada uno de los chavales
que encontraba por la calle e invitaba al oratorio.
Don Bosco solía hacer esta recomendación:
"Que todos aquellos con los que hables cada día,
se conviertan en tus amigos"
(Don Bosco)
On January 21 2012 589 Views