No me la puedo con la crisis, la verdad. Es que es imposible hacer lo que uno quiere, al lado de gente que mantiene sus miserias tan a flor de piel como acá. Por eso he optado por irme a un lugar donde la pobreza realmente está In: en África, y específicamente en Marrakech.
Por supuesto que desde que tomé el avión comenzó mi búsqueda espiritual. La maleta Vuitton se quedó junto a la mesa ratona, y mis Chanel, muy bien guardadas en el ático al lado de la bodega de los Margaux del 87. Si iba a ser pobre, tenía que serlo desde ya, por eso mi elección de ropa fue simple: la colección gitana de Cecilia Bolocco era lo más pobre y austero con lo que mi criada Paloma, limpiaba los mármoles de mi habitación.
Al llegar a Marruecos, me fui directamente al encuentro del Dalai Lama. La sorpresa mía fue mayúscula cuando mi agente de viaje me informó que él no residía en esa zona. Dios mio, ya no hay respeto por quienes somos grandes consumidores de la espiritualidad?!. ¿Acaso a Madonna alguien le hubría dicho que en la India no se hacen esos tatuajes matrimoniales en verano?, ¿acaso a Mel Gibson le habrían negado su entrada a Jerusalen para que filmara su película?, ¿a alguien le importaron las momias atacameñas cuando vinieron a filmar el 007 al norte de Chile?. Pienso humildemente que NO (nótese que este viaje me enseñó que la palabra humildad está en el diccionario de español, y no era un término carcelario como lo pensé tantas décadas).
Entonces ¿qué debía hacer para comprar, en estas tierras, lo que mi espíritu necesitaba?. Primero que todo, encontrar la mezquita Kutubia, ya que todas las personalidades de Holliwood creen que ahí está la sabiduría que el mísmisimo sultán Abd al-Aziz ha logrado. El problema era llegar allá, no sabía cómo moverme sin mi limosina, y había despedido a mi agente de viajes por el detalle de omitir información sustancial.
A duras penas llegué a la plaza Jamaa, y encontré la respuesta: ¡Al diablo con mi espíritu!. Vi todo ese comercio, el arte, las telas, las tinturas, las esencias, la esclavitud del tercer mundo, la comida condimentada, el trueque. Dios mío!, ya veo por qué Jean Paul Gaultier tiene una residencia en este lugar. Acá se huele el comercio. La pobreza es un estilo de vida, igual que en América, pero con la diferencia que acá no se aparenta, y está de lo más In, por lo que a su manera, todos acá andan a la moda.
Soy tan profunda, no me soporto. Pero bueno, dicho esto, me fui al aeropuerto, con destino a Hawaii y me refugié en el Four seasons de Maui en Wailea, como siempre, a pensar. Y pensé. Pensé mucho. En mi habitación frente al mar, me desnudé, me asomé a mi ventana, con mi copa de Dom Perignon en la mano, la levanté hacia el sol que se ponía en la línea del océano, y me dije Soy una Diosa.
Continuará
[REGIA]
On February 20 2009
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m_tenaz_2008
On 19/12/2009
saludos te recomiendo esta cancion romantica que es muy buena y cheka mi inspiracion
http://www.youtube.com/watch?v=hRa_udHPsj8
si te gusto visita entonces mi mypace
http://www.myspace.com/tenazlkb
hip_regetoon@hotmail.com si quieren platicar con u n o
ojo
n o soy regetonero
tambien puedes visitar en el you tube mc tenaz y ahi veras la de soy como soy
sol_fab
On 09/03/2009
Simplemente genial... Regia, de verdad eres una Diosa, estoy aprendiendo de tu sabiduria de vida para llegarte a los tacones... un besote gigante. Tu soltera fabulosa amiga de siempre.