
Oigo incluso cómo ríen
las montañas
arriba y abajo de sus azules laderas
y abajo en el agua
los peces lloran
y toda el agua
son sus lágrimas.
Oigo el agua,
las noches que consumo bebiendo
y la tristeza se hace tan grande
que la oigo en mi reloj,
se vuelve pomos en la cómoda,
se vuelve papel sobre el suelo,
se vuelve calzador,
ticket de la lavandería,
se vuelve
humo de cigarrillo
escalando un templo de oscuras enredaderas...
Poco importa,
poco amor
o poca vida
no es tan malo,
lo que cuenta
es observar las paredes,
yo nací para eso,
nací para robar rosas de las avenidas de la muerte.
~ · ~
Hola tú. Aquí este poema de Bukowsky que ha puesto el Chino en su Facebook y que no había leído nunca. Me ha gustado tanto que he decidido ponerlo por aquí.
Me espera una larga y espesa noche de estudio y de trabajo, todo de Roma.
Lo sigo diciendo, como sobreviva a esta voy a ser invencible, y no me conformo con morirme.
Tengo muchas ganas de acabar.
Pero por otro lado me siento feliz porque bueno, ya sabes. El amor es lo que tiene.
Gusanillo, cosquillas, risa y alegría. Ya me merecía algo bueno, empezaba a creer que no existía mi flor.
Janis te quiere.
On May 22 2013 at Spain 8 Views