Me hace gracia lo mucho que pueden cambiar las opiniones con el tiempo o con el alcohol.
Ayer revisaba conversaciones pasadas, de hace más de un año y no pude reprimir una sonrisa al ver lo convencida que decía las cosas y lo poco que hice al respecto.
En este caso la opinión no ha cambiado y posiblemente las acciones llevadas a cabo tampoco. Ya empiezo a conocerme... supongo que ya tocaba! Así que intento no autoengañarme tanto, al menos en lo que concierne al tema de dicha conversación.
Respecto a lo de la bebida... Un par de copitas de vino cambia la percepción de la vida en general y sobretodo de los temas que más tiempo pasan rondando mi cabeza.
Veo claras cosas, hago locuras (muchas locuras) o por el contrario reniego de personas que en el fondo me importan más de lo que quiero creer.
On January 16 2010
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