272. EL POLLO Y YO.
Íbamos Batboy y yo por la calle y un pollo nos bloqueó el paso.
Resulta que estaban inaugurando, de forma muy cutre, un extraño restaurante especializado en pollo frito, y alguien se había disfrazado de pollo para dar ambiente...
El pollo, que no tenía nada mejor que hacer, se colocó a nuestro lado, y observamos que al pobre, de tan cochambroso que era, le faltaba hasta una uña.
A mí me invadió la tristeza.
Batboy inmortalizó el momento.
¡Qué dura es la vida de un pollo!
<A HREF="http://www.robertopereztoledo.com" TARGET=_top>http://www.robertopereztoledo.com</A>
On May 31 2007
3 Views