Me daban ganas de airearlo: no volvería a estar con él. Me lo había prometido. Y miraba las páginas de fotos. Niñas de hace cinco años. Pálidas, etéreas. A qué juego apostaba. No quería estar en ningún sitio. Huir hacia delante. ¿Adónde? Me he cavado mi ratonera y mi tumba. La he cerrado yo solita. Cómo escapar. Callejones perdidos de barros y de arenas t cuentos de nebulosas comiéndose mi rostro. Nuca estuve. Jamás estaré. Mentirijillas por doquier. No quiero ver por no existir. Odio lo que odio.
On March 12 2008
6 Views
oceanomar
On 13/03/2008
cuantisimo tiempo sin actualizar... los que te seguiamos en silencio estabamos ansiosos