He aprendido que hay que dejar que la vida te despeine. El mundo está loco. Reír a carcajadas despeina, viajar, volar, correr y quitarte la ropa, despeina. Jugar, cantar y bailar, despeina. Así que como siempre cada vez que nos veamos yo voy a estar despeinada. Sin embargo, no tengas dudas de que estaré en el momento más feliz de mi vida. Lo peor que puede pasarme es que, sonriendo frente al espejo, me tenga que volver a peinar.
Para mí TÚ eres vida, porque eres quien me despeina. Y soy feliz despeinada.
On January 28 2012
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