Cahótica sea, la espuma que rompa en el acantilado, maldita sea ya de paso, y sin repaso muera al alzarse el alba y mecer una luna llena de luz blanca, como final a la fugada calma.
Muerta sea, la serpiente de la envidia y el aciago, prenda su piel con sus deseos y palabras, y enrrosque su ira y crueldad en un océano de espinas ineludibles.
Destruida sea, la sangre, la tierra, y el corazón débil del ser que sufre, del ser que no lucha, que no siente ni padece, que sólo teme, espera y muerde sin aliento.
Te maldeciría caos de mi vida, te mataría dueña de mi alegría, te destruiría guardián del bien y del mal, pero el precio de la orfandad voluntaria cargaría de pena el último resquicio de tierra ante el acantilado, y caería al instante contra la roca, la roca de un guardián quiado por una serpiente que esputa veneno con la mirada y obnubila la verdad, la claridad y mi vida, por un sueño roto que acompañó vestido de pesadilla toda una familia.
http://www.youtube.com/watch?v=13Jmf4nyel4&feature=BFa&list=FL8nuqEtq8frrH6La5bq0N7Q&lf=mh_lolz
On December 11 2011
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