Tumbado boca arriba sobre el largo césped, intentando vislumbrar cualquier tipo de señal celeste.
Ahora, las estrellas se amagan tras las negras nubes en medio de una noche aún más negra, dónde el aire pesa y los sonidos parecen tan lejanos.
Ya no brilla ni la Luna, mientras abro en canal mi alma y la despojo de todos los sentimientos y pensamientos que me atormentan, esparciendo por la tierra mis entrañas y dejándome a merced de los cuervos, quienes graznan, aletean y danzan a mi alrededor preparándose para lo que se avecina.
"Contempla el estado en que nos dejó, contémplalo y dime..."
Y no olvides que, al despertar, siempre hay cuchillos en el cajón.
On August 27 2011
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