Resulta que agarre que decidí matarme,
porque ya no había nada de lo que agarrarme;
no es que yo sea un tipo bajoneado
pero no me iba a salvar ni Superman drogado.
Una cosa si tenía bien clarita,
al cielo no iba a ir ni aunque me dieran guita,
el infierno para mi era una maravilla
quemándome igual que un pollo a la parrilla.
Así que NOO.
Por Favor.
AL CIELO NO.
Al cielo siempre me lo habia imaginado
como cuando se moría un dibujo animado,
como algún cuadro horrible de Miguel Ángel,
o como el paraíso que contaba "el dante";
Pero quien me convenció de que el cielo era un bodrio,
aunque yo ya le tenía un poquito de odio,
fueron las palabras de mi abuela Coca,
cuando se me aparecía jugando a la copa,
que decía: mirá mi amor,
acá en el cielo todo es de terror,
porque no hay Quiniela ni hay maní,
ni ningún bar donde tomar anís.
De rebote me entere que la eternidad
dura mucho tiempo y a veces más,
y no puedo soportar que todo prosiga,
sentado en una nube como un vejiga,
tocando mal el arpa y desafinando,
rodeado de angelitos siempre meando,
sacando telerañas de mis genitales,
porque allá son todas vírgenes las orientales.
On May 30 2010
20 Views