Se nos dice que la leche de vaca es uno de los alimentos más completos. (Aquí tienes un análisis de su composición).
Efectivamente contiene proteínas, grasas, hidratos de carbono, vitaminas, minerales... como todas las leches de los mamíferos. Cada especie produce su propia leche, de modo que la leche humana sería la más adecuada para nosotros. ¿Por qué no se comercializa? ¿Nos daría reparo, mientras que no nos da reparo la extraída de las ubres de la vaca? Somos la única especie (en estado salvaje) que consume leche de otra especie.
En cualquier caso, ningún mamífero sigue consumiendo leche después de destetarse. La leche de vaca está adaptada a las necesidades nutricionales de los terneros, que a diferencia de los bebés humanos, doblan su peso en 47 días (180 en los humanos), desarrollan cuatro estómagos, y tras pesar unos 40 kg al nacer, alcanzan los 900 kg. en 2 años. La leche de vaca contiene unas 3 veces la cantidad de proteína de la leche humana y casi un 50% más de grasa. No es de extrañar que las generaciones actuales crezcan más que las de antes (a ritmo de vaca).
Aquí puedes encontrar una excelente comparativa entre la leche humana y la de vaca, con un análisis de las diferencias entre ambas.
La leche animal contiene muchas proteínas y grasas. Hay quien sostiene que el contenido en grasas etiquetado representa un engaño, parece bajo (se indica 3.6%) porque es relativo al peso o volumen total, no al total de calorías (que en realidad representa alrededor del 50%). Esto es debido a que más del 80% de la leche es agua. Por eso dicen que intentar perder peso sin dejar de tomar lácteos es como intentar apagar el fuego con gasolina.
Se suele recomendar consumir 3-4 raciones de 250 gr. al día (un litro de leche o equivalente!!), como parte de una dieta equilibrada... Por otro lado, muchos alimentos elaborados incluyen algún lácteo en su composición, con lo cual se añaden a estas cantidades y fácilmente se alcanza un exceso no exento de problemas.
En la tan alabada dieta mediterránea, ocupa una pequeña porción, pero no mantiene aquella abultada proporción, y se propone en forma de queso o yogur, no se recomienda tomarla líquida.
En general, ha existido una educación por el miedo: si no la tomas, tendrás carencias (falta de calcio, etc). Pero ¿alguien tiene miedo de los efectos de un posible exceso, cuya existencia está demostrada?
Cuando se habla de la producción de leche, nos viene a la mente la imagen bucólica de las vacas pastando mansamente en unos extensos prados verdes. Ciertamente esta situación, que todavía se produce en muchas regiones (sobre todo en zonas rurales), no es la base de la competitiva industria láctea para obtener sus enormes producciones. Salvo en las zonas rurales, hoy en día es prácticamente imposible acceder a una leche en estado "natural". Estamos a merced de la industria y nos ofrecerán lo que ellos quieran. En los casos en que se podría conseguir leche de un ganadero local, quizás antes de ningún tratamiento, seguramente éste se arriesga a una buena sanción en caso de que Sanidad se enterase.
En general, los lácteos de mayor consumo son la leche, quesos, yogures, helados, mantequilla, nata. Dentro de ellos, existe una amplia gama. Es curioso observar cómo han ido intentando salvar los problemas que acarrean haciendo modificaciones en los productos para que "se adapten a las necesidades nutricionales de cada individuo": si la leche entera es mala para el colesterol, sacamos leche desnatada; si la desnatada "parece" agua, sacamos la semi-desnatada; si al desnatar pierde las vitaminas liposolubles, añadimos vitaminas A y D; si tienes riesgo de osteoporosis, añadimos calcio; si tienes más colesterol, sacamos la leche con Omega-3 en vez de grasa animal... En definitiva, lo que nos venden es un "brebaje" industrial que nada tiene que ver con el producto "natural" original y sus supuestas virtudes.
Con los yogures sucede igual, ahora parece que si no tomas bífidus, estás fuera de onda. He leído artículos diciendo que diversos estudios no han encontrado pruebas de que los bífidus reporten beneficios especiales para la flora intestinal ni la salud, ni la leche ni el yogur. Ese mito de que los búlgaros eran muy longevos por tomar yogur, parece ser que no tiene base científica (quizá sea por un conjunto de factores de vida, no por el yogur). Por cierto, ¿te has fijado que los yogures actuales ya no están hechos a partir de la leche, sino de sólidos lácteos o leche en polvo? Por supuesto, es mucho más rentable descomponer la leche en sus ingredientes y almacenarlos para gestionar los excedentes, usándolos según sea necesario.
"El yogur del siglo que viene", el "mousse", es más cremoso, claro, lleva nata añadida. Ahora se produce gran cantidad de leche desnatada, ¿te has parado a pensar qué se hace con la nata sobrante al desnatar la leche? ¿Crees que la tiran a la basura? ¿Adónde más irá a parar?
On December 01 2007
4 Views
belle_ignorance
On 06/12/2007
buena onda la info ...
una ves me atrajò una chica q le decian nata. :)
persistenciahxc
On 03/12/2007
IDC - INICIATIVA DEL CAMBIO en Santiago
desde San Martin de Mendoza , Argentina.
junto a:
PERSISTENCIA
SERIA MISERIA
CHERRYBOMB
ELECTROZOMBIES
domingo 9 de diciembre - 15:30 hrs Puntual!!
en Centro Cultural Cueto con Andes.
Estacion de metro cumming , barrio yungay.
Aporte : 1000 pesos + alimento no perecible.
mas info : http://www.myspace.com/persistenciahxc
ASISTE Y DIFUNDE !!!!!
amoryfuego
On 02/12/2007
buenisima la informacion
saludos y respeto
hardcore pride.-
a los efez :B
hay ke erradikar esos mitos weones ke nos impone el canibalismo liebral
empezando desde la base como con la educacion popular o la contrainformacion