ella dijo eso, aunque primero se disculpó, estábamos sentadas al rededor de la mesa de té en la que siempre quedábamos todas. Y entonces lo repitió "nunca llegas a dejarte caer hacia aquel lugar que siempre miras desde arriba con recelo y miedo y nunca tocas". y yo dije "miedo? miedo a que?". Así que sin más, con los ojos cerrados y sin miedo en un principio me tiré de cabeza. de cabeza. de cabeza. y caí al fin, y me ví rodeada de gente en aquel lugar, llevaban disfraces, y había luces y bebidas energéticas y yo llevaba las manos escondidas bajo su camiseta y él me abrazaba a mí. todo daba vueltas.
no se puede contar mucho más. solo que días como los de ayer, por culpa de ella, la que empezó a hablar, por culpa de el mundo que es como es o por lo que sea, me encontré sentada un una mesa con una imagen que no me gustó nada. nada de nada. nada de nada. y supongo que como esta habrá miles de imágenes iguales, y en el otro extremo igual de buenas.
horrorizarse de miedo y estremecerse de amor. ser capaz de soportarlo, en eso consistía dejarse caer.
On November 15 2011
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