La forma de movernos ha cambiado mucho en los últimos años.
Ahora los coches circulan a 100, 110 y 120 metros del suelo en las ciudades y, en carreteras, a 50 metros los cargo(antiguos camiones) y a 80 metros los coches.
Todos los vehículos se guían solos a través de GPS. Solamente los coches de policía tienen control manual. Esto se hizo hace ya algunos años para evitar los accidentes de coches que se estrellaban contra edificios o contra otros coches y caían al suelo.
Cuando un coche se avería se queda suspendido en el aire (decídmelo a mí, que ayer estuve 10 minutos esperando a un remolcador)
Hoy en día todo funciona con hidrógeno (menos las chimeneas antiguas de las casas que queman madera... y a qué precio).
Sigue habiendo petróleo, pero se utiliza para fabricar plásticos, no como combustible.
Usamos mucho la energía solar, la eólica y la de los rayos de tormenta, que está sustituyendo ahora a la energía nuclear.
Hoy en día casi todo el mundo tiene un coche de alquiler, que se paga mensualmente según los kilómetros que realices.
Y si no, puedes usar el transporte público: El metro que va bajo tierra o el autobús que se coge en las azoteas de algunos edificios.
¿Y qué queda en las calles? Pues gente andando, bicicletas, patines, y deslizadores para ancianos y deos. Ah, bueno, los deos son los Discapacitados en Espera de Operación. Se tiran unos meses en el deslizador hasta que les ponen el implante y vuelven a andar. Otro día os hablaré de los avances en medicina.
Tambien circulan por las calles los tranvías de barrio, que realizan trayectos cortos.
Todos los transportes públicos se pagan anualmente, los utilices o no.
On October 03 2008
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