-Elfo errante, desvíate de tu camino, y olvídate del enano. Somos los espíritus de las pobres almas que Flint Fireforge abandonó sobre el suelo de la cantina. ¿Creíste que fallecimos en el combate?
La voz del espíritu se elevó a alturas vertiginosas acompañadas por el quejoso alarido.
-¡No! Morimos de vergüenza, maldecidos por el espíritu de la vid, por no ser capaces de tumbar borracho a ese enano de las colinas.
La barba de Flint temblaba de furia y Tanis, estallando en carcajadas, se vio obligado a agarrar al enano del hombro para evitar que se lanzara impetuosamente contra la maleza.
-¡Malditos sean los ojos de los elfos! -La voz del espíritu se tornó alegre-. ¡Y malditas sean las barbas de los enanos!
-¡No te digo! -gruñó Flint-. Es Tasslehoff Burrfoot.
On March 03 2011
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