EL MILAGRO DE LOS PANES Y LAS HECES
Pues resulta que en yendo de romería un domingo, San Pablo y San Micaé acompañaban al Santísimo porque ya no había partido y no tenían nada mejor que hacer. Y, en llegada la hora de la comida, los tres se dijeron respectivamente, los unos a los otros: Joder, qué hambre, ¿no? A lo que el Señor respondió que sí.
En llamando a su discípulo Pablo, el Santísimo le encargó que fuese a comprar barras de pan y le aseguró que mientras tanto él obraría el milagro. Así fue. En cuanto éste se fue, el Señor se bajó los pantalones y comenzó a cagar como nunca hasta entonces lo había hecho.
Cagó y cagó y cagó hasta llenar la explanada de mierda. Y cuando terminó se alegró mucho y le dijo a sus amigos: ¿Es o no es un milagro? A lo que ellos respondieron que sí.
Entonces, nuestro Sapientísimo Señor les dijo: Ya tenemos el pan que ha comprado Pablo y ahora yo os regalo la nocilla. Y, en dirigiéndose nuevamente a la explanada, les dijo a sus discípulos: TOMAD Y COMED TODOS DE ELLA, PORQUE ESTA ES MI MIERDA.
¡Alabada sea la mierda, hermanos!
On August 26 2005
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senhor_pato
On 04/10/2005
Lástima que este fotolog haya cerrado por vacaciones, con lo que prometía...