por si un día decides que aquello valió la pena
si resulta que ya no te importa el qué dirán
si te pesan las cicatrices
la nostalgia de tiempos felices
dando vueltas por este cuadro me encontrarás...
La verdad es que estoy disfrutando de unos días muy
felices, pero uno siempre tiene sus momentos de bajón.
La residencia se ha quedado demasiado tranquila, se han ido todos mis amigos y me he quedado para estudiar para los exámenes de recuperación que, por culpa del plan Bolonia, tendré en unos días.
Al ayudar a mi gente a empaquetar todos los recuerdos de un curso no pude evitar ponerme melancólico.
Ahora muchas situaciones dejan de tener ese sabor dulce, y esa gente que todo lo edulcoraba.
Mientras caminaba hoy de camino a la universidad de repente lo vi todo objetivamente, desde fuera: y es que yo vine aquí a estudiar una carrera, pero han sido unos meses tan tan tan bonitos, que cuando falta aquéllo que dejaba tan buen sabor de boca cada día ha sido cuando me daba cuenta de que no esperaba que todo fuese a ser tan maravilloso.
En las estanterías solo hay polvo. Todos los recuerdos están en cajas de cartón. El balance : Fabuloso.
Y seguimos en la búsqueda de Pablo, sin condicionantes.
Quizá sea lo que me desconcierta.
Todo queda suspendido cuando algo motiva la felicidad.
Me pregunto si la estabilidad es esa montaña que se ve al fondo, si son las hueyas que se esconden en el camino tras mis pasos, el viento que sopla en mi cara...
y después de leer todo esto...NECESITO UN MES EN LA PLAYA!
A ese condicionante al que le dedico los versos del principio...por haberme hecho sentir tan especial, y porque siga haciéndolo desde la distancia.
On June 09 2009
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