Allí estaba el puro lenguaje del mundo, sin explicaciones para continuar su camino en el espacio sin fin. Todo lo que el muchacho entendía en aquel momento era que estaba delante de la mujer de su vida, y sin ninguna necesidad de palabras, ella debía de saberlo también.
Estaba más seguro de esto que de cualquier cosa en el mundo, aunque sus padres, y los padres de sus pades, dijeran que era necesario salir, simpatizar, prometerse, conocer bien a la persona y tener dinero antes de casarse.
Y cuando estas personas se cruzan y sus ojos se encuentran, todo el pasado, y todo el futuro pierde su importancia por completo, y sólo existe aquel momento y aquella certeza increíble de que todas las cosas bajo el sol fueron escritas por la misma Mano.
Porque sin esto no habría ningún sentido para los sueños de la raza humana, Maktub.
On June 29 2010
9 Views