Aún no sé que rumbo va a tomar esto... Un aparato que antes servía para comunicarse con otra persona, a cierta distancia de ella, y sólo transmitia la voz... Se ha convertido en un arma, una grabadora inocente, en un bloc de notas, una cámara de vídeo para humillar a los compañeros menos favorecidos, un instrumento para fotografiar a nuestros amigos. Pero no es sólo eso: En mi bolsillo tengo un espejo de los pequeños trocitos de mi realidad. Una realidad que es sólo mía.
Y aquí está, como un pequeño puzzle, el día a día de lo que ven mis ojos y, especialmente, ese pequeño aparato negro que hay en mi bolsillo: Mi teléfono.
On November 22 2007
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