Berlín, entre sus calles, muestra una súplica de perdón desde el
pasado con monumentos de reconocimiento presentes en lo que
atañe al Holocausto judío de la época sometida al mando de
Hitler. Pero algunos monumentos son más reconocidos que otros
por emplazamiento o monumentalidad.
El Denkamal für die ermordeten Juden Europos es un destino
famoso al que acuden turistas de todo el mundo buscando el
recuerdo de yo he estado aquí. Y aunque ha sufrido polémica,
rechazo y acusación de reconocimiento individualista (ya que no
solo los judíos sufrieron entre las manos de los nazis) desde sus
cimientos sigue siendo el símbolo mundialmente conocido de El
Exterminio: Se trata de 2.711 estelas de diferentes tamaños
(0.95 metros de ancho por 2,38 metros de largo: 4,7 metros de
altura (la más alta) y la más baja ras del suelo) situadas en un
emplazamiento cerrado y vigilado constantemente que ocupa un
total de 19.071 m2 y que costó 27,6 millones de euros del
presupuesto federal, sin añadir el valor terrenal.
Pero tal vez no sea esta la única forma de reconocer toda la
sangre derramada. Tal vez no es la monumentalidad, el
conocimiento global o el material anti-graffiti lo más importante
en estos casos
tal vez no es lo abstracto las estelas lo que
necesitamos los que no vivimos en carne propia lo ocurrido, para
sentirlo
y eso lo demostró Stih i Schnock en Espacios del
silencio.
La obra no se busca, se encuentra. Entre los rincones del distrito
de Schöneberg (al Noroeste de Berlín) en la Suiza Judia. Un
barrio habitado en aquel entonces por alta sociedad en las que
se encontraban numerosos judíos y que quedo silenciado por
Hitler y su exterminio. Hitler silencio, según los cálculos de la
época, 6.000 judios. 6.000 personas.
En 1991, enterrados ya (en parte) los hechos, el consejo del
distrito de Schöneberg comunicó su deseo de erigir un
monumento por esta causa, y tras varias opciones, Espacios del
recuerdo de Renata Stih y Frider Schnock se escogió como
ganador. Pero no se instauro un simple monumento
conmemorativo como puede ser el Monumento a los judíos asesinados en Europa, este se mezcla entre las calles donde
vivía la gente, aparece en lo alto de las farolas junto a los sitios
que ellos visitaban en su vida cotidiana: donde compraban, donde trabajaban, donde paseaban
esta erigido entre sus calles, pasando desapercibido como ellos antes de que la dictadura los señalase.
\tSe trata de 80 placas de metal, de 50x70 cm sujetas en las farolas de las calles: en una de las dos caras hay un pictograma casi infantil representando algo cotidiano (un sobre, una hogaza de pan
) y en la otra, un decreto aplicado sobre los judíos como: los judíos solo pueden utilizar en la Bayerische Platza los bancos señalados en amarillo o los niños arios no pueden jugar con los niños judíos.
No será tan monumental, ni tan impresionante. No será tan caro ni ocupara tanto espacio, pero no hay nada que muestre y haga sentir en carne propia a todo el que lo vea (y lo lea), el verdadero aislamiento sufrido por los que, encerrados como presos en su propia ciudad (por lo que ahora se representa con un simple cuadrado negro). Los judíos veian no solo destruida su libertad, sino dinamitada su dignidad, su vida y sus actos. Quedaron marcados, señalados por dedos acusadores, mirados con desprecio por lo s que antes eran sus vecinos o sus clientes, burlados incluso por niños
Desapareciendo sin hacer ruido, como llego este monumento, de alguna manera, a sustituir su silencio.
On April 16 2009
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yum3tal
On 25/04/2009
uff... ja mu e llegiiiiit!! pa k veas!! jeje namiketa trist x aixoss, pero weno es lo k va haver.. aixi k tmpk puc dir mol xk no en se, pero va ser ml bestia..
aiiix!! i koltam! el meu text es mol mes kurt k el teu, no te me la flipos ara aki k tas llegit el meu!!! jajaja k dolenta k ets! va, ara ja ets feliç! jiji
aspero veurens aviadet okk?? enga wapissimaa!! un petonàs al naaaas :P cuidaaaaaat