Para algunos, el nombre de Henry Selick no dice nada. Es más, ayer asistiendo a uno de los pases de tarde de Coraline en unos apartados centros comerciales, todo el público daba por hecho que estábamos ante una película de Tim Burton. Nada más lejos de la realidad. La fascinante historia (en apariencia infantil) de Coraline escrita por Neil Gaiman ha sido adaptada por Henry Selick de forma completamente personal. La historia, como ya muchos sabréis, cuenta la desidiosa vida de una inquieta niña en su nueva casa. Sus padres están demasiado ocupados para satisfacer sus caprichos, y la existencia le resulta de lo más amargada. Se trata de una niña caprichosa, que encuentra en la pequeña puerta tapiada de su nuevo hogar, un portal a otro mundo más satisfactorio que en el que vive. Pero toda satisfacción conlleva un enorme (y malsano) sacrificio.
Con esta premisa, Selick, da rienda suelta a su imaginación, consiguiendo imágenes de verdadera pesadilla. Desde Van Gogh a Kafka, pasando por el inevitable Carroll, la historia no dejará de ser una revisión de Alicia en el País de las Maravillas para los que no vean más allá, y aún así, razón no les faltará. Pero se ofrece más que eso. Muchísimo más.
Todo en el film huele a cuento, a libertad artística absoluta, carente de miedo por parte del autor por ser señalado como precursor de terrores infantiles a través de bellísimas imágenes de postal, tétricas y coloristas a la par, y (por qué no decirlo) la transmisión de estas por el filtro más comercial del 3-D. Y no es Coraline una película hecha por y para disfrutar sus tres dimensiones. El tempo es más bien lento, transmisor perfecto de la desidia de la niña, y lo que provoca que sus inmersiones en ese nuevo y fascinante mundo sean tan deseados por ella misma como por el público. Pero lo mejor, es la vuelta de tuerca que ese mundo le tiene preparada. El visionario director, consigue imágenes realmente pesadillescas, que van mucho más allá de las aventuras de Jack Skelletor. Y es que, es una niña real la que ve como su madre se transforma en una anoréxica bruja con cuerpo de araña que amenaza con comérsela (Freud podría hacer una tesis doctoral con estas secuencias) o como su padre es un auntentico pelele sin personalidad, como un mísero muñeco de trapo entre otras lindezas. Y es que, Selick consigue llegar a lo más hondo de los terrores infantiles (la secuencia en la que la niña se inventa a sus propios padres con almohadas para no sentirse sola es realmente desgarradora), y logra llevarnos a ese espacio subconsciente de la infancia, la indefensión y la más absoluta de las incertidumbres ante algo nuevo. Desde luego, no es necesario (ni tan si quiera se debe), ser un niño para disfrutarla. Realmente sobresaliente.
On June 09 2009
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paige970941
On 13/05/2010
el_vengaflog, que impresionante como sales en este youtube
http://fotolog.957839.bitly.com/fotologvideos?l=20369
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nos vemos
464965
jorstheloser
On 09/06/2009
la tercera me parec euna película de acción excelente, con robots de verda dhechos por winston,un final de aúpa y la última aparicion de arnie en el cine.una persecución que se mea en la de matrix o cualquiera y sobre todo acción física de verdad. para mí mucho más que la mayoría