rubylane
On 28/10/2008
Estoy leyendo el libro de Job y me ha producido un éxtasis extraño. Dejé el libro a un lado y estuve paseando como un león enjaulado durante horas y horas, casi sin poder contener las lágrimas. Este libro fue uno de los primeros que se apoderaron de mí y cuyo recuerdo no me ha abandonado durante el resto de mi vida.
Fedor Dostoievski