Capítulo8
Segunda Parte
- En un principio estimamos que su tratamiento iba a durar al menos doce semanas, sin embargo, Hyde ha respondido bien a los medicamentos y ha tenido un muy buen comportamiento. Posiblemente su estancia no se prolongará más allá de dos meses, aunque
considerando su situación tan particular, no sé si éstas le parecerán buenas noticias.
La doctora Ayana me vio con algo de tristeza. Yo, por mi parte, le sonreí de forma lacónica y negué con un ademán.
- No lo es- repuse inmediatamente, y me apoyé en la pared de brazos cruzados.- Hablé con la asistente social que me recomendó. Estoy haciendo todo lo que puedo para obtener la tutela legal de Haido, pero para eso necesito tiempo
Mucho más tiempo que dos meses
Ante mis propios oídos, la voz me sonó demasiado cansada. Quizás, todos esos días de vaivén emocional habían logrado minar en parte mis ánimos iniciales.
- Me imagino lo difícil que ha sido todo esto. Pero señor Sakurazawa, comprenda que no voy retrazar el alta de Hyde si no es necesario
- Tranquilícese. Tampoco se lo estoy pidiendo- aclaré de inmediato, tratando de sonar más agradable. Ella sonrió y cerró su carpeta con los expedientes.
- Hemos tratado de que se integre en actividades sociales, eso ayuda en gran parte a su rehabilitación. No hay que olvidar que Hyde es un chico joven, tampoco es bueno para su salud emocional que lo tengamos encerrado en su habitación las veinticuatro horas del día
Me temo que Hyde aún sigue sin querer tener mucho contacto con los otros internos, pero en las terapias artísticas a las que ha asistido hemos descubierto que tiene un gran gusto por la pintura, lo que es bueno
el arte ayuda mucho a la recuperación en estos casos.
Sonreí un poco, mirando el piso.
- No sabía que le gustara la pintura
- acoté reflexivamente. En realidad, me estaba dando cuenta que eran muchas las cosas que yo no sabía de Hyde.
- Creemos que no es algo nuevo en él. Me ha mostrado sus trabajos en el taller de arte. Y por la forma en que pinta, seguro que lo viene haciendo desde tiempo
además, las personas con síndromes como la bipolaridad suelen tener una inteligencia y un ingenio enorme, mucho más elevados que el común de la gente.
- Pero pagan un precio demasiado grande por tenerlo- dije, ahora devolviéndole la mirada.
Ella asintió con cierto pesar.
- Quizás. Aunque créame
si bien la bipolaridad no es reversible, se puede vivir con ella si se toman los medicamentos adecuados.
Me quedé en silencio. Las palabras de la doctora buscaban animarme, sin embargo, yo tenía la amarga certeza que si Haido iba a parar a un hogar de menores, seguramente, a nadie le importaría vigilar que tomase los medicamentos.
Ellos no se preocupaban de esas cosas.
Luego de unos segundos, la doctora me pidió que lo esperara un momento y fue hacia el pasillo que conectaba con el ascensor. Fue entonces que yo me quedé allí, en la sala de espera sin demasiada gente. Eran casi las ocho de la noche y el horario de visita había acabado. Por lo general, yo ocupaba una de mis horas de almuerzo para manejar hacia la clínica y tratar de ver a Haido, siempre sin buenos resultados. Esa tarde, sin embargo, como había tenido el placer de acompañar al comisario Camui para almorzar y ser interrogado, había optado por ir a saber de Haido después de salir del trabajo.
Durante el tiempo en que esperé el regreso de la doctora Ayana, recordé mi estadía en el centro de delincuentes juveniles, ya casi quince años atrás. Sabía que el lugar donde llevarían a Haido si yo no lograba su tutela legal no sería tan terrible como la casa vieja e inmunda donde a mí me había tocado estar de joven, sin embargo
también sabía que las instituciones gubernamentales para la juventud no eran tan diferentes entre sí. Y sobre todo, a lo que más temía era la clase de gente que Haido podría encontrar en un lugar como ese
sumando a su estado anímico tan voluble, me daba casi pánico pensar que sin tener a nadie que lo vigilara, Haido optara por quitarse la vida. De nuevo.
Porque aunque él me había prometido que no lo volvería a hacer, de todas formas
yo tenía tanto miedo
¿Puedes cumplir tus promesas, Hyde?
- Muy bien, ya está todo listo.
La voz de la doctora se escuchó como una música al final del túnel oscuro que formaban mis dudas. Levanté la mirada hacia ella y me extrañó un poco el dejo de alegría en su semblante.
- Vamos, señor Sakurazawa. No querrá perder mucho tiempo, ¿verdad?
- ¿Perder tiempo para qué?- cuestioné sintiéndome un poco tonto y bastante perdido, mientras que por inercia la seguía por los pasillos fríos e intrincados de la clínica.
- ¿Qué es lo que me ha pido siempre que viene hasta acá? Usted quiere ver a su amigo, ¿no? Pues bien
le prometí que trataría de hacer lo posible aunque me saliera un poco del protocolo. Y yo siempre cumplo mis promesas.
:::
On October 12 2009
41 Views
sakuhaiclub
On 23/08/2010
Hola chicas, users de personajes variados.
Hoy les vengo a postear/molestar porque necesito vuestra ayuda.
No les robare mucho tiempo.
Saben lo que es el Sakuhai? xD Es Sakura x Hyde.
Hace tiempo yo estaba unida a un grupo de chicas sakuhais, teniamos foro, fotolog, cuenta en youtube...
MIL COSAS.
Una compañera, digamos la "Reina" del cotarro. Pues no se la volvio a ver por motivos personales..
Asi que yo, junto a una amiga hemos decido que, como ha pasado tiempo y mucho a desaparecido ya, debemos reavivar la llama de nuevo y unirnos!
Yo desgraciadamente recuerdo a pocas chicas.... Y no he podido ni localizar sus msn.
Por favor, si saben del paredero de algunas les agradeceriamos que les pasesen este fotolog.
http://www.fotolog.com/sakuhaiclub
GRACIAS MIL!!!!!
im_inpain
On 18/12/2009
Ola !
muy buen fic
me da penita hyde u.u
muero x leer el nuevo capitulo x3
Sayonara
blueberry_chan
On 14/10/2009
Dolly!!! actualizaste!!!!
al fin te puedo postear porque el otro se llenó ^^
Sabes? me gustan muchisimo tus fics y no lo digo solo por decirlo, quisiera explicarlo bien pero no soy tan buena escritora :P y hoy paso solo corriendito ._.
awww, no sabia que lo amaba... -.-
sakura es tan fuerte para soportar la carga emocional que supone lidiar con una persona con este trastorno, más amarla...
Ahora, hablando de otra cosa, me topé con un fic tuyo por ahi que ya nunca vi acabado, La apuesta waaaa, cuando lo terminas he? :)
Cuidate mucho
Bye
lizy_en_ciel
On 13/10/2009
T.T
buuuu....
sigo llorando
como puede hacerle tanto daño a Sakura!!!
snif snif
dolly muchas gracias por actualizar, ya nos lo debias jijiji
espero pronto actualizacion....
esteee falta un fic jajajajjajaja
oye una pregunta, donde estas subiendo el de Hyde y Kaz, quiero leerlo
tooru_takarai
On 12/10/2009
Dolly yo podría leer este capitulo como 10 veces mas y no me aburriría XD
me encanta como manejas los cambios de humor de Hyde logras captar como la enfermedad te descontrola y maneja tus estados.... pobre Sakura siempre que leo este fic siento una profunda pena por el por que es difícil entender a alguien que esta empezando un tratamiento para controlar la bipolaridad, el va a tener que ser muy fuerte o no lo va a soportar.... asi que no se lo hagas tan difícil por favor ^^
cuídate
x_my_hyde_x
On 12/10/2009
Saludos!
ahh ke lindo Hyde!!!
ahhh espero nu te moleste ke me haya pasado O.O??
kuidate
bye
[Yumi]
anata_no_tameni
On 12/10/2009
*AAAAAAAAAAAAAAAAAAAA* estaba enamorado del padrasto!! O_O
wow!!!!
gracias por actualizar!!! ^^
saludos!!
dolly_heavenly
On 12/10/2009
::
Hyde se apartó sonriendo entre lágrimas. Lo tomé del rostro, y ya con mi orgullo quebrado y mi razón olvidada, me acerqué y le di un beso profundo, demandante y asfixiante.
Hyde me apartó con los brazos cuando le faltó el aire, pero lejos de parecer molesto, su sonrisa se acentuó de forma más verdadera.
- Me contarás todo cuando salgas de aquí. ¿Te quedó claro?- le demandé con la voz grave. Hyde asintió.
- Todo. Te lo juro.
Me observó con algo parecido a la esperanza. Y entonces yo me mantuve estoico sosteniéndole la mirada. No iba a dejarlo. No ahora. No podría hacerlo… más que nunca iba a luchar porque estuviéramos juntos. Por saber toda la maldita verdad oculta.
Aunque la vida entera se me fuese en ello.
CONTINUARÁ
Perdón por el retrazo. Como siempre, comentarios son bienvenidos =)
dolly_heavenly
On 12/10/2009
::
Mi voz murió en un lugar indescifrable y doloroso dentro de mi garganta. Sentí tanta rabia como no había experimentado en mucho tiempo. Hyde seguía ahí, mirándome con expresión vacía… a veces parecía arrepentido… ¿Realmente lo estaba?...
¿De quién me había enamorado?
- No lo sé. ¡No lo sé!.... Sakura, no me detestes. No podría soportar tu odio… no tú, Sakura. Te lo suplico.
De nuevo estaba cambiando de actitud. Se acercó hacia mí con el rostro arrasado en lágrimas y me abrazó mientras yo me quedaba estático en mi puesto. Congelado, razonando poco a poco la magnitud de las cosas que me estaba diciendo. Todos mis miedos se estaban volviendo reales… Tenía que irme. Tenía que alejarme de su lado.
Y no podía.
Era un estúpido. Pero no podía… no cuando él se aferraba de esa forma entre mis brazos y lloraba en silencio. No pude hacer más nada que abrazarlo y odiarme profundamente por seguir inmerso en todo ese juego.
- Te amo, Sakura. Sé que no puedes creerme ahora que te he dicho todo esto… pero te juro que te amo. Te lo juro… Sakura, no quiero hacerte daño a ti también…
Sonreí, ocultando mi rostro entre su cabello. Mi mueca fue de pura ironía, y en vez de hablar lo abracé con mucha fuerza. Era tarde. Ya me había hecho demasiado daño… o el daño me lo había hecho yo mismo por amarlo tanto.
Qué estúpido
- También te amo. Niño idiota.
::
dolly_heavenly
On 12/10/2009
::
Su hijo.
No podía creerlo.
- ¿Te refieres a Hiroshi?... Pues sí, estaba enamorado de mi padrastro- me confirmó Hyde con un tono indiferente. Se arregló el cabello desordenado como si nada.- Era imposible que no me hubiese enamorado de él, después de todo… aunque era el esposo de mi madre. Y aunque me crió desde pequeño.
Al instante, me puse de pie y lo observé apoyándome en el dosel de la cama. De cierta forma, no quería escuchar lo que él estaba diciendo. Pero necesitaba tanto comprenderlo.
- Es algo difícil de creer, ¿no?... Soy una persona horrible… aún sabiendo que mi madre lo quería, cada noche soñaba con ser yo quien estuviera con él en la cama…al final terminé acostumbrándome, supongo. Llegué a amarlo demasiado como para perderlo. Y sé que él también me quiso, a su manera… quizás por eso esa noche lo maté… No lo sé…. No lo recuerdo muy bien.
Hyde sonrió con tristeza producto del recuerdo. No quería verlo. No quería escucharlo… no quería entenderlo, no podía…
- ¿Ahora sí te das cuenta que no debes quererme, Sakura?- me preguntó el chico entonces, levantando la mirada hacia mí. El indicio de las lágrimas hacía que sus ojos se viesen aún más tristes. Parecía tan pálido y enfermo… tan dolorosamente sincero…
- Sólo explícame porqué.
Apreté los puños y luché por no descontrolarme.
- Dime porqué, Hyde… porqué…
::
dolly_heavenly
On 12/10/2009
:::
Los ojos de Hyde se entrecerraron con sospecha. De nuevo, le estaba mintiendo en parte. Lo sabía. Sin embargo… un tonto amor de juventud no se comparaba en nada con el amor tan angustiante que yo sentía ahora por Hyde. Y todo lo que estaba haciendo por recuperarlo no se comparaba en nada con lo que podría haber hecho nunca antes por nadie.
De pronto, la sonrisa de Hyde me pareció maliciosa.
- Yo sí he amado antes- me dijo en voz baja, casi victorioso. En un tono de burla que no iba dirigido tanto hacia mí, sino hacia sí mismo- He amado muchísimo… y ya lo ves: terminé matándolo sobre el piso de mi sala, en un arranque de locura le di un balazo sobre la sien. Mi madre corrió con el mismo destino… y ni siquiera me acuerdo, ¿sabes?. No sé porqué lo hice. Pero lo hice, Sakura… acabé con la vida de las únicas personas que tenía… porque yo siempre termino destruyendo y pudriendo todo…
Su voz se quebró con un gemido ahogado. Bajó la vista apretando los labios y conteniendo las lágrimas, y como un muñeco roto acomodó sus ropas en el más angustiante de los silencios.
Lo observé con el corazón en la garganta. Entonces, con una rapidez angustiante, mi mente terminó de unir las piezas que faltaban.
- Estabas enamorado de él… - murmuré con la voz ronca, no tanto como en una pregunta, sino como una amarga afirmación. Recordé la fotografía que el detective me había mostrado durante la tarde, el rostro afable del padre y la sonrisa tan sincera de su hijo.
:
dolly_heavenly
On 12/10/2009
::
- No me arrepiento de estar contigo. Jamás podría hacerlo.
- No mientas, Sakurazawa- poco a poco sonrió con ironía.- ¿Acaso me vas a negar que nunca has sentido la necesidad de alejarse de toda esta porquería?
Su actitud casi a la defensiva me sorprendió, parecía demasiado diferente al chico que había tenido en mis brazos momentos antes. Hyde se incorporó también en la cama y me sonrió con desafío, sus ojos taladrándome como si quisieran leer mi mente. El cabello cayéndole parcialmente sobre el rostro, dándole de pronto un aspecto mucho más agresivo y adulto del que jamás antes había tenido conmigo.
Y aunque sabía que iba a mentirle, porque sí, ya antes había sentido aquella necesidad angustiosa de escapar… aún así, aguanté su mirada casi sin pestañear. Estoico y tan desafiante como él se mostraba, le respondí casi sin pensarlo.
- Nunca he dudado de mi amor por ti.
Nos quedamos en silencio. Fui dolorosamente consciente de que eran veinte los minutos otorgados y que ya se estaban acabando. Aún así, no quise hablar sin antes meditar mis palabras. Hyde era tan impredecible… tenía miedo a dañarlo. Aunque en el fondo de mi alma, pese a mi actitud estoica, sabía muy bien que yo podía llegar a ser el único dañado en todo esto.
- Nunca he amado tanto a nadie como ahora te amo. ¿Entiendes?... No sé qué me hiciste, pero ahora tengo claro que por ti yo lo haría todo… absolutamente todo.
:::
dolly_heavenly
On 12/10/2009
::
- He estado alucinando todos estos días contigo. Sé que ahora eres tú quien me abraza, pero aún así…- suspiró.- Sakura, quiero que te quedes conmigo. No aguanto estar solo… No aguanto no verte…
Se dio vuelta para observarme fijamente. De nuevo, ante mis ojos noté como su ánimo cambiaba y la tristeza volvía a asentarse sobre su rostro joven y pálido. Con cuidado le aparté las hebras castañas que se le adherían a la frente producto del sudor. Traté de sonreírle infundándole esperanzas… fue entonces que recordé dónde estaba. Qué hacía. Y por sobre todo, aquello que ya habíamos hecho.
En parte, me sentí culpable.
Le di un último beso sobre los labios antes de romper el abrazo, incorporarme sobre la cama, sentarme en el borde y abrochar mis pantalones. Me arreglé la camisa negra y tomé la chaqueta tirada en el piso, Hyde me la había quitado, pero yo no recordaba cuándo. Una vez que volví a fijar mi mirada en él, lo encontré aún tendido sobre la cama, semidesnudo, con el cabello largo revuelto, demasiado atractivo para mi gusto.
- Me estás mal acostumbrando a hacerte el amor en los hospitales. Si tu enfermera entra ahora, jamás me permitirá hacerte otra visita de nuevo. Eso es seguro.
Las recriminaciones iban dirigidas más hacia mí que hacia Hyde. No obstante, el chico apartó la mirada con algo de hastío y cerró los ojos de nuevo.
- ¿Por qué viniste si te arrepientes de estar conmigo?- me preguntó en voz baja. Al instante me di cuenta de mi error.
::
dolly_heavenly
On 12/10/2009
:::
Sus palabras lograron excitarme hasta el punto del delirio, palabras rotas que reprimía sobre mis labios para dar paso al contacto sedoso de su lengua buscando el roce con la mía. Apreté la piel cálida de su espalda entre mis manos, y de pronto, me vine en un clímax furioso que me dejó casi sin aliento.
Temblaba de adrenalina. Oculté el rostro en el hueco de su cuello, y entonces sentí cuando Hyde se estremeció por última vez, ahogando sobre mi piel un gemido largo y callado. Lo tomé del rostro, acaricié su cabello, le volví a dar un beso húmedo y profundo y salí de él con cuidado, notando por primera vez el frío de la noche sobre mi espalda desnuda. Hyde se recostó sobre la cama, jadeando, se tapó los ojos cerrados con el dorso de la mano y sonrió mientras yo me tendía a su lado y lo abrazaba por la espalda, cubriéndolo con las sábanas y dejando caer besos sobre sus hombros y su rostro perlado de sudor.
- ¿Estás bien?- le pregunté despacio. Hyde asintió.
- Jamás podría estar mejor que ahora- me respondió conservando el tono confidente. Apartó su mano y abrió los ojos. A través de su rostro de lado, vi la luna reflejada en ellos.- Nunca pensé que un espejismo podía darme tanto placer al hacerme el amor sobre mi cama de enfermo…
- ¿Aún sigues con eso?- dije con voz grave mientras le acariciaba la espalda. Hyde se estremeció y casi pensé que iba a reír.
::
dolly_heavenly
On 12/10/2009
::
Hyde sonrió. Su rostro se estaba ruborizando, echó la cabeza hacia atrás y me permitió besar la longitud de su cuello. Lo tomé de las caderas con fuerza, lo ubiqué más cerca del dosel de la cama y le bajé los pantalones con cuidado, sintiendo de pronto que estaba profanando una obra sagrada.
Me incorporé de rodillas sobre la cama. Le hice una seña para que se sentase sobre mis piernas y Hyde obedeció casi por instinto, como si nuestros actos estuvieran sincronizados, como si pensáramos y deseáramos lo mismo. Hyde me abrazó y aguantó el aliento mientras me ubicaba para penetrarlo. Lo hice descender despacio sobre mi sexo, y luego ambos cerramos los ojos, casi muertos por el contacto tan íntimo.
Empujé su espalda desnuda contra el respaldo metálico de la cama. Tomándolo de las caderas embestí un par de veces, apretando la quijada, tratando en todo momento de no lastimarlo. Casi a tientas Hyde me atrajo para besarme en los labios, ahogando sus gemidos dentro del beso. Entonces, mis movimientos cobraron mucha más fuerza, lo estreché firmemente y me sentí desfallecer dentro de él, recuperando la vida que me había sido arrebatada por días.
- Sakura… te he extrañado tanto…
:::
dolly_heavenly
On 12/10/2009
:::
Nunca experimenté antes lo que un simple beso me produjo entonces. La forma en que mi cuerpo se aferró a él y sentí en cada rincón de mi cuerpo que lo amaba, ya no sólo como un mero pensamiento cercano a la culpa, sino con una oleada propia del deseo y la premura. Una sensación demasiado cálida que me nubló la razón y ni siquiera me dejó recordar que habían más personas del otro lado de la puerta. Y que estábamos en una sala de una clínica.
Casi por instinto puro me moví, obligándolo a retroceder. Rompimos el beso necesitando aire, y con la mirada turbia Hyde se sentó en la cama. Me aferró por la chaqueta y me hizo arrodillar frente a él, encerrándome en el hueco que formaban sus piernas abiertas. Nos besamos de nuevo, mientras le quitaba la camiseta y él me desabrochaba los pantalones. Sin razonar. Perdidos en la urgencia de haber estado separados por todo ese tiempo.
- Por favor, Sakura… prométeme que no te vas a ir de nuevo…- me pidió en un susurro grave mientras se aferraba a mi cuello y yo lo hacía caer sobre la cama. Me tendí sobre su cuerpo, tomé sus piernas y las coloqué a cada lado de mis caderas.
No podía prometer algo como aquello, pero sí podía contestarle lo único que sabía con certeza.
- Te amo…- le dije al oído, mientras acariciaba sus cabellos y mis manos recorrían la suave piel sedosa de su torso desnudo. De su pecho que subía y bajaba de forma errática, presa del deseo.- Te adoro, mi niño… déjame que te lo demuestre…
:::
dolly_heavenly
On 12/10/2009
:::
Hizo un alto. Sus ojos se entornaron y me observaron como nadie lo había hecho antes. De esa forma que dolía hasta el alma. De esa forma tortuosa en que yo no quería que me viera.
- Me estoy volviendo loco aquí dentro, Sakura… imagino que vienes a todas horas. Incluso ahora, no me atrevo a comprobar que no eres más que una jugarreta de las medicinas y mi mente…
Sin poder contenerme mucho más, me acerqué y lo abracé. Sentí su cuerpo delgado estremecerse entre mis brazos, y luego luchar contra los sollozos, acallándolos en el hueco de mi cuello. No me importó que sus manos estuvieran manchadas de pintura cuando me devolvió el abrazo y se aferró a mi espalda con fuerza y desesperación, casi haciéndome daño.
- ¿Te parece que esto no es verdadero?- le susurré en el oído, obligándome a mantenerme firme aunque toda la tensión que había acumulado durante esos días pareció abatirse sobre mis hombros.- Mírame, niño… ¿te parece que la fiebre y los tranquilizantes pueden recrear esto?
Me separé un tanto. Lo tomé de la barbilla. Lo observé de forma fija a los ojos y luego me recliné hacia sus labios, tomándolos en un beso cálido y profundo, y que me pareció perfecto.
Hyde me rodeó el cuello con los brazos, se puso de puntillas y cerró los ojos dejando que mi lengua se introdujera a su boca. Una boca cálida que sabía a medicinas. Sabía a tristezas, a días de prisión y a noches retratadas del otro lado de la ventana.
:::
dolly_heavenly
On 12/10/2009
:::
- Sakura…- susurró con la voz rota. El chico dejó caer el lienzo y las pinturas hacia el piso, se puso de pie y caminó tentativamente hacia mí, sin atreverse a acercarse demasiado.
- Tienen veinte minutos, señor Sakurazawa. En caso de cualquier cosa yo andaré cerca y la enfermera se quedará afuera- me indicó la voz de la doctora entonces. Asentí casi sin tomarle mayor atención.
Sólo cuando escuché sus pasos y luego la puerta cerrándose, comprendí que nos habían dejado solos.
- Sakura…
La voz rota de Hyde logró estremecerme. Y aunque había pasado días enteros sin dormir, soñando con poder verlo, no pude entender del todo porqué Hyde parecía tan desconcertado.
Decidí acortar la distancia que nos separaba. Avancé un tanto, estiré una mano hacia él, acaricié la tela fría y alba de su ropa, subí por los contornos de sus brazos, viajé hasta su rostro y toqué sus labios secos, pero aún así tentadores. Hyde cerró los ojos frente a mi toque, y por un segundo, creí que se pondría a llorar.
Pero no lo hizo.
- ¿No te da gusto verme, Hyde?- le pregunté entonces, con voz ronca.
Mi corazón nuevamente se detuvo cuando lo vi esbozar, poco a poco, una sonrisa triste.
- He estado aquí, encerrado casi todos los días… te he visto llegar muchas veces por la noche. Sentarte sobre mi cama. Observarme mientras duermo y desvanecerte cuando abro los ojos y llega el amanecer…
:::
dolly_heavenly
On 12/10/2009
:::
- A él le dará tanto gusto verlo…- la enfermera me susurró emocionada, haciéndose a un lado para dejarnos pasar. Yo le sonreí con cansancio y agradecimiento por un segundo, y luego, mi mirada vagó automáticamente dentro de la habitación en busca de la figura enjuta de Hyde.
Lo encontré de espaldas, sentado al lado de la ventana. Mirando la noche oscura como si su alma pudiese viajar a través del cristal y volar hacia ella. Apoyado sobre sus rodillas mantenía erguido un lienzo, y sobre él dibujaba figuras con la punta de sus dedos manchados de pintura. Hyde estaba trabajando absorto, totalmente ajeno a nuestra presencia, como si ni siquiera hubiera escuchado la puerta al abrirse.
- Hyde, te traje una visita- le anunció la doctora Ayana con voz mesurada. El chico sonrió lentamente con tristeza, bajando los ojos hacia el cuadro. Trazó un par de líneas y luego musitó.
- Váyase. No me interesa. No quiero ver a nadie.
Sus palabras me dolieron en lo más hondo, remecieron lo poco que quedaba de mi alma y me hicieron sentir desorientado. ¿Dónde estaba el chico de mirada vivaz que yo había conocido?
- ¿Ni siquiera deseas verme a mí, Hyde?
Mi voz fue más rápido que el pensamiento. Y casi en cámara lenta, vi como los dedos de Hyde detenían raudamente sus movimientos sobre el lienzo. Como abría los ojos con sorpresa, y como dirigía hacia nosotros su mirada de incertidumbre pura.
:::
dolly_heavenly
On 12/10/2009
::::
- ¿Cómo?… me dijeron que ya no es horario de visitas...
Mi voz surgió ronca, mucho antes de que lo procesara. La doctora paró de pronto y se dio vuelta hacia mí, con el ceño fruncido.
- Dígame una cosa, señor Sakurazawa. ¿Quiere o no quiere ver a Hyde?
- Por supuesto que sí, pero…
- Pero nada. No ponga más reparos y sígame… aunque le pido que no le comente esto a nadie. Los familiares y amigos de los otros pacientes lo pueden considerar una especie de favoritismo y eso no nos convendría.
Asentí de inmediato. Mi corazón pareció acelerarse con cada paso que daba, y de pronto, como en un sueño, nos detuvimos frente a la puerta número trece.
Entonces, mi corazón pareció que se detenía.
De alguna forma, pude sentirlo antes de verlo. Incluso cuando la doctora aún no había abierto la puerta, algo dentro de mi cuerpo reaccionó y de pronto sentí en cada rincón de mi piel su presencia taciturna y tranquila, encerrado del otro lado como un ave dentro de su jaula.
La doctora Ayana tocó la puerta. En el acto, nos abrió una enfermera. Se trataba de la misma señora con rostro amable y maternal que me había atendido aquella vez que había visitado a Hyde en la clínica, la tarde en que mi visita coincidió con el interrogatorio de Gackt Camui, el comisario de la policía.
:::