Nota del editor: De modo imperdonable, tardé un rato en darme cuenta de que no estaba guardando los SMS que le estaba enviando a Hamid. No hago esto habitualmente, solo en las grandes ocasiones; pero mi anterior móvil lo hacía solo, y me gusta releerlos con el tiempo. Luego, cuando caí en la cuenta, comprobé si había alguna manera de enviarlos y guardarlos, y empecé a hacerlo. Hasta entonces, podríamos decir que contesté religiosamente y de una forma moderada y conciliadora, con el objetivo de resolver el conflicto, a los siguientes mensajes de Hamid, que empezaron a llegar el
Domingo, 8 de junio de 2008
Hamid, 22:53:47 (hora turca XD): "¿Qué coño quieres, maricón?"
H, 22:59:45: "¡Que te jodan, enfermo!"
H, 23:13:48: "Ey, maricón, eres chupapollas de mierda".
H, 23:16:57: "No quiero ver tu cara de chupapollas".
Artista invitado, 23:22:44: "Soy el amigo de Hamid y tengo la polla grande. ¿Quieres chupármela?"
H, 23:28:10: "No, mi amigo quiere follarse algo y le di tu número. Mis mensajes no serán educados, te aviso".
H, 23:32:36: "Eres un maricón, ¿qué otro motivo puede haber? Deberían colgarte y fusilarte, hijo de puta".
H, 23:40:28: "Traéme a tu madre".
Aquí ya empecé a guardar los mensajes que yo enviaba. Hasta ahora, mis respuestas intentaban hacerle entrar en razón y que me explicara qué había cambiado entre antes y después de que yo le dijera que era gay; y, sobre todo, que admitiera que había estado vacilándome. Esa era la pregunta más insistente: ¿has estado mintiendo?
Mario, 23:41:17: "Ehhh, no, mi madre piensa que estás bueno, pero que eres demasiado primitivo. Te tiene asco. Mucho. Bueno, ¿no contestas? ¿Qué cambió, eh? Venga, sé valiente, demuéstrame quién es el verdadero hombre aquí".
H, 23:45:24: "Traéme a tu madre, yo le explico el cambio, a ti te costaría entenderlo".
M, 23:45:17: "No, creo que yo soy el que podría entenderlo mejor de los tres. Bueno, ¿por qué, musulmanito? Dilo, venga, ¿por qué has tenido un amigo maricón?"
H, 23:51:44: "¿Tienes una hermana?"
M, 23:52:17: "No, solo un hermano con una novia que está bastante buena. Tan buena como tú. Pero contesta, puta sucia de Azerbayán: ¿estabas mintiendo? :)"
H, 00:00:14: "¿Puedes liarme con la novia de tu hermano?"
M, 00:02:17: "¡Es musulmana, también! Pero, ya sabes, musulmana normal, como deberías ser tú, sin problemas con los gays y demás. Por cierto, ¿es verdad que el Islam no permite mentir? ;D"
H, 00:08:28: "No te preocupes, consíguemela. ¿Qué quieres por ella? Y no hables del Islam, motherfucker. Quería ayudarte, pero veo que eres un pervertido".
Domingo, 8 de junio de 2008
00:13:17
Ya he perdido la paciencia. El juego me ha aburrido, ya sé que tenía razón, ya puedo cerrar la historia tranquilo. Así que envío el que probablemente sea el mensaje SMS más ofensivo que he enviado nunca; probablemente incluso se trate de la frase más ofensiva que he dicho nunca, y he dicho unas cuantas. El contexto ayuda, claro. El mensaje en cuestión es:
M, 00:13:17: "No soy un pervertido, solo honesto. Y tampoco soy un motherfucker, solo un fatherfucker a veces. Tu padre, ¿está cañón? ¿O está como tu hermano Kenan (= NADA cañón)?"
Desde el punto de vista de Hamid, en ese mensaje hago tres cosas muy ofensivas: le suelto a la cara que soy un maricón sin escrúpulos, insinúo que estaría bien follarse a su padre (lo que para él significa que considero que su padre es gay... ¡Y PASIVO!, la ofensa final) e insulto a su hermano, del que él ni siquiera sabía que yo había visto fotos (viva Facebook). Y parece que el mensaje tocó hueso. Así que, quince minutos sin respuesta más tarde, vuelvo al ataque:
M, 00:25:17: "¡Mario gana, como siempre! :D"
Y entonces, entonces, señoras, señores, redoble de tambores, las últimas palabras que Hamid me dirigirá en su vida:
H, 00:33:46: "Mario, no me gustan tus mensajes, me estás molestando. Te mataré o te denunciaré a la policía. Estás acabando con mi paciencia. He borrado todo lo que tenía que ver contigo".
Y las últimas que yo le dirigiré a él:
M, 00:38:31: "Lo siento, nunca quise molestarte. Espero que algún día quedemos y me lo expliques todo. Puede que no lo entiendas, pero ha sido genial conocerte y estar enamorado de ti :) pásalo bien. Adiós".
Lunes, 9 de junio de 2008
18:40
Mario relee el texto y esboza una sonrisa: así fue como, 329 días y unas 5 horas después de haberlo visto por primera vez, Hamid, el chico del que más enamorado recuerda haber restado, salió de su vida sin apenas haber entrado en ella. Una leve brisa de melancolía por lo no ocurrido flota frente a sus ojos.
Pero sonríe. Porque sabe que tiene razón.
On June 11 2008
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trans_homus
On 15/06/2008
329 días emocionalmete tirados a la basura!!!
yo digo ke tendrías ke aprender a prescindir del morbo a la hora de enamorarte xke te ciega totalmente
cal_dean2
On 14/06/2008
Yo también sé mucho de mensajes ofensivos, de no querer hacer daño pero al final defenderte por proteger tu orgullo... es realmente indignante q a estas alturas del s-XX siga estando mal visto ser gay, aqui o en Turquía... y es triste tener que acabar una historia así, tirándose los trastos a la cabeza...
Un beso, y ten cuidado a ver si te va a caer la maldición de Alá y Osama sobre la cabeza!!!
megadoux
On 12/06/2008
francamente, no me sorprende mucho. Los musulmanes son asín de liberales con algunas cuestiones... pero bueno, por aqui también puedes encontrarte perlas semejantes...
rasoir
On 11/06/2008
no hay duda de que tienes razón, querido mario.
pero de todos modos, siento que haya acabado así.
un beso casto en la mejilla.
:)
queledonio
On 11/06/2008
Y yo todo este tiempo pensando que Hamid también era gay... Si es que no me entero de nada. O_o