Vino, primero pura,
vestida de inocencia.
Y la amé como un niño.
Luego se fue vistiendo
de no sé qué ropajes,
Y la fui odiando, sin saberlo.
Llegó a ser una reina,
fastuosa de tesoros,
¡qué ciega de apariencia y sin sentido!
...Mas se fue desnudando.
Y yo le sonreía.
Se quedó con la túnica
de su inocencia antigua.
Creí de nuevo en ella.
Y se quitó la túnica,
y apareció desnuda toda..
Pasión de mi vida, mía para siempre.
On November 02 2011
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