Alicia abrió la puerta y vio que comunicaba con un pasadizo diminuto, no mucho más amplio que una ratonera: se arrodilló, miró por este pasadizo y descubrió el jardín más hermoso que hayáis visto jamás. ¡Cómo deseó salir de la oscura sala y deambular por entre aquellos arriates de flores brillantes y aquellas frescas fuentes! Pero no podía ni meter la cabeza por el vano de la puerta; Y aunque me cupiera la cabeza, de poco me valdría sin los hombros. ¡Ah, cómo me gustaría plegarme como un catalejo! Creo que podría si supiese empezar Le habían sucedido tantas cosas extraordinarias últimamente que empezaba a pensar que había poquísimas que fueran realmente imposibles.
CARROLL, Lewis. Alicia en el país de las maravillas. Edición de Martin Gardner/ Traducción de Francisco Torres Oliver. AKAL. Madrid 1984
Ilustración de John TENNIEL
On June 30 2007
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miss_woolf
On 18/07/2007
Uno de mis libros preferidos. Las dos partes: éste y A través del espejo...Una maravilla...
recuerdounarbol
On 30/06/2007
quien nos contara de chicos el paraíso sabía que luego pasaríamos la vida buscándolo. hizo bien en añadir a la descripción ríos, árboles frutales, brisa y parpadeo de estrellas.
menos mal
recuerdounarbol
On 30/06/2007
creo que esta necesidad de jardín es añoranza del paraíso perdido.
feliz verano señorita!