a Marina
Tú, serena, dormida, inclinada en tu lecho
con los párpados lentos, como malvas caídas
intacta en esa nieve que aprisiona tu pecho,
con los ojos negando realidades heridas.
Y cuando abres los ojos (y ves el mundo lento
que describo en mi verso), te vuelves invencible
Yo te beso despacio, y tú sientes un viento
que recorre tus labios de amor indestructible.
On January 23 2008
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