(Tom)
¿Cómo mierda me puse en esta situación? Pensé cuando Camila se me colgó del cuello y empezó a soltar pequeños “uuuhhh” y “aahhh” cada vez que nos cruzábamos con Ana en los descansos.
Ah, sí. Me acerqué a ella para pedirle que en el almuerzo de mañana me deje comer a solas con Ana.
Lo admitía, la chica me llamaba mucho la atención. No era muy común que una chica me rechazara, por lo que mi instinto Casanova salía a flote. Asimismo también admitía que, a pesar de ser mi mejor –por no decir única- amiga, fue un error haberle hecho ese comentario, ya que ahora ella podía hacerme la vida imposible de cabo a rabo.
-Basta, tarada, que te va a escuchar medio colegio-le refunfuñé.
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(Ana)
Luego del almuerzo teníamos un descanso de veinte minutos antes de volver a clases. Sin embargo, desde que terminó el almuerzo, Camila se pegó a Tom y no lo soltó en ningún momento. Andreas estaba hablando con Kai de una nueva banda de rock, por lo que me quedé con Bill sentados en la base de las escaleras.
-¿Qué les pasa a esos dos?-pregunté señalando con la cabeza a los primeros que estaban con las cabezas muy juntas y Camila se reía a carcajadas. Tom no.
Bill se rió.
-No intentes entenderlos. Cuando se ponen así no les sacás ni media sílaba y es mejor dejarlos solos-se encogió de hombros, como quitándole importancia.
-No quiero que lo tomes a mal ni nada pero… ¿No te molesta que ellos…?
Bill me interrumpió con un ademán de manos y una sonrisa resignada en el rostro.
-Sinceramente, llega un punto en el que preferís ignorarlos. Como te dije recién, no intentes meterte entre ellos cuando están en ese estado.
>>Son mejores amigos desde el preescolar, mucho tiempo antes de que comenzáramos a salir y cuando supo que ella y yo éramos novios, lo primero que hizo Tom cuando quedamos solos fue encerrarnos en su habitación y me dijo (y cito textualmente) “Bill, vos sos mi hermano gemelo, pero ella es mi mejor amiga. Vos le rompés el corazón y yo te rompo la cara”-hizo una pausa-. Después de mamá, Camila es la única mujer capaz de ignorar los encantos de Tom y bajarle un cambio-El timbre sonó en ese instante e interrumpió la pregunta que estaba a punto de hacerle mientras los alumnos poco a poco fueron yendo para sus respectivos cursos-. Genial. Ahora me toca Literatura con Frau Eis. Genial.
El sarcasmo no se me pasó desapercibido, pero igual me reí y lo acompañe hasta la entrada de su división. Sin embargo, cuando pasé la puerta y vi que Tom y Camila ya estaban sentados uno delante del otro, riéndose de algo que yo ignoraba, me di cuenta de que –para mi sorpresa y vergüenza-, sentía verdaderos celos de mi nueva amiga.
-¡Al fin!- gritó Andreas cuando salimos del edificio e hicimos fila para subir al transporte escolar.
-Tranquilo que recién es martes- le contestó Kai con una sonrisa.
-Ana-me llamó Tom cuando llegó a nuestro lado-, nos juntamos a las cinco en mi casa para hacer el trabajo, ¿Te parece?
Asentí vagamente porque justo en ese momento llegaban Bill y Camila.
-¿Subimos?-preguntó animadamente la rubia- El chofer ya está que quiere cerrar.
-Ehhh… Yo me voy a quedar un rato más-dijo Bill-. Tengo que hacer un trabajo.
-¿Para?-preguntó su hermano.
-Para Frau Eis- muermuró con la cabeza gacha-. Sobre la historia de la literatura alemana.
Todos se quedaron en silencio tres segundos, y luego comenzaron a reírse a carcajadas.
-Bill, no me digas que te castigó-dijo su hermano-. ¡Pero si todavía no terminó la primera semana de clases!
-¡Es que no me termina de cerrar su forma de explicar!-trató de defenderse el morocho.
-Pero eso no importa. Bill-le respondió Andreas-. Tenés que aprender a callarte la boca y a no contestarle…
-Por más que no te guste cómo da las clases-concluyó Camila.
Bill hizo un mohín pero saludó a todos con dos besos y a su novia con uno en la boca antes de volver a entrar al colegio.
-Gané-le dijo Andreas a Camila en cuanto nos sentamos todos y el vehículo se puso en movimiento-. Te dije que no pasaba del primer mes. Me debés 20 euros.
Ella lo miró con los ojos entrecerrados, pero sacó la billetera con un suspiro y le dio el dinero a mi primo, que estaba junto a Tom.
-Le tenía fe- dijo ella con fingida decepción y después se dirigió a mí-. Yo te paso a buscar para ir juntas a lo de Tom, ¿Dale?
-¡Eh, no!- se quejó el susodicho- Dijiste que te venías para mi casa directamente.
-No seas infantil. Por una vez que no vaya…
-No, Cami. No hay problema. Me acuerdo del camino a lo de Tom-sonreí-. Aparte, ya habías arreglado.
-¿Ves?-dijo Tom desde atrás, triunfante- Ella está de acuerdo y se acabó la discusión.
-Andreas- le pregunté cuando terminamos de comer y de limpiar los platos. Estábamos solos.-. ¿Vos sabés porqué Camila se lleva tan mal con Max?
-¿El del periódico?- Asentí y le conté lo que había pasado en clase de historia.
-Max está enamorado de ella desde el preescolar y no pudo soportar que hubiera escogido a Bill-Mi primo sonrió sin
On November 05 2010
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cami_483_th
On 05/11/2010
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cami_483_th
On 05/11/2010
Bueno, finalmente después de mucho tiempo la fic vuelve, y este capitulo viene con dedicatoria para Lucas, qe es el primer chico qe conozco qe lee mi historia (Aparte de sebastián) :)
cami_483_th
On 05/11/2010
-Mi3rda, mi3rda-decía en español mientras busca mis zapatillas por todo el lugar.
Me había quedado dormida y ahora se me hacía tarde. Me las até a toda velocidad, agarré mi mochila y cerré con llave antes de bajar corriendo las escaleras y encaminarme hacia la casa de Tom lo más rápido que me lo permitieron las piernas. De todos modos, la carrera me llevó media hora y casi me llevo a alguien por delante en la entrada del edificio.
-¡Cuidado!-se quejó la persona-… ¿Ana? ¿No tenías que estar arriba haciendo un trabajo con los chicos?
Levanté la vista y me di cuenta de que me había chocado a Bill, que llegaba del colegio.
-¡Bill! Sí, pero me quedé dormida y se me hizo tarde. ¿Vos recién salís del colegio?
-Sí.Frau Eis se quedó hablando sobre mi conducta y los problemas que me iban a traer el no escuchar y contestar siempre-dijo haciendo burlas de la profesora-. Da igual, subamos que Camila debe estar caminando por las paredes-se rió y abrió la puerta para dejarme pasar.
Tomamos el ascensor hasta el piso de los chicos hablando de música, teníamos muchas bandas en común, y de otras cosas hasta que llegamos a su puerta… Y escuché la frase que hizo que mi humor se fuera a la mi3rda.
-Entonces… ¿Eso quiere decir que ya no tengo ninguna oportunidad con vos, Tom?
cami_483_th
On 05/11/2010
-¿Pero qué pasó?-me sabía mal no preguntarle a Camila directamente, pero ya estaba hecho.
-Nada, Max empezó a publicar historias sobre ella. Sobre todo, cosas sobre su papá. Era su palabra contra la de él y no pudo terminar de limpiar su nombre… Hasta que Tom “habló seriamente” con él-asentí, dando por terminada la conversación. Me moría de curiosidad, pero ya había invadido suficiente la privacidad de Camila-. No hay nada entre ella y Tom, Ana. Se quieren como hermanos, pero jamás pasaron de ahí.
Me tensé cuando me clavó esos ojos celestes tan parecidos a los míos. Me sentí cohibida por la fuerza que irradiaban. Cuestión de genética, quizás.
-Y… ¿Por qué me contás eso?
Se encogió de hombros.
-Parecías un poco celosa…
-¿Y por qué tendría que estar celosa?
-No sé. Me pareció-Se encogió de hombros y se fue.
Con un sonoro suspiro, también abandoné el lugar y me dediqué a hacer tiempo hasta que fuera hora de ir a casa de Tom. Me dirigí a mi cuarto y cerré la puerta.
Me senté en la cama pero no llegué ni a quitarme los zapatos, porque Andreas entreabrió la puerta y me miró con cara de circunstancias.
-No preguntaste, yo jamás te hablé de nada y nunca tuvimos esa conversación. ¿Estamos? Como Camila se entere de que te conté lo de Max, me castra- sonrió divertido.
Yo también sonreí.
-Prometido.