PERDIDA EN LA INTENSIDAD
Atrapada.
Enraizada en una estación de fuego
que dicta el rumor de mis sentidos.
Desnuda.
Desnuda vago por las calles,
desnuda le arranco las ropas al miedo,
desnuda me entrego al orador que me ha hallado.
Estoy desnuda
Nada de mí misma se esconde detrás de mis ropas,
ya no hay resquicios, no ya vacíos
Todo está escrito en este rostro
que llora y ríe abrazando un extremo,
todo me lo arrebata esta piel estremecida
a cada verso, a cada acorde, a cada labio,
a cada laberinto que sufre si no halla salidas.
Estoy sola.
Arrebatadoramente sola.
Encogida sobre mí misma,
replegada en la piel de la ausencia,
abrazada en la desesperación a mi propia identidad,
aprendiendo a amar estas entrañas malditas
que me sumergen en los avernos
para después maliciosas prometerme el edén.
Así, tan sólo así.
Despertándome porque a la vida
Le queda aún sangre que poder absorber,
mucha hiel en sus tormentos,
mucha ficción en la piel.
Despertarme tan solo para poder sentir.
Así, tan sólo así.
Como quien anda perdido en la intensidad.
On August 10 2009
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