Camino de vuelta a casa, cerca de las nueve y media, de noche, converse azules y manos en los bolsillos, que hace frío.
Una mujer mayor se acerca desde el final de la calle. Estoy justo detrás del Abacus de carretera de Sants, pasando al lado de las paraditas cerradas. La decoración navideña por la zona es bastante pobre, y se acerca una mujer mayor desde el final de la calle metida en su cabeza de tal manera que se aliena de lo que le rodea. Es bajita, lleva un abrigo largo de un púrpura apagado y rohído por los años, el cabello corto rizado, como lo llevan casi todas las mujeres mayores. El rostro absorvido por preocupaciones desconocidas, grisáceo.
Aparece de repente un hombre en mi lateral izquierdo, justo entre dos camiones grandes. Es alto, joven, vestido de colores oscuros, guapo, pero también tiene el rostro absorvido por otras preocupaciones desconocidas que seguro no tienen mucho que ver con las de la mujer mayor, y entonces choca con esa mujer mayor, y ocurre el milagro. Sonríen, él se disculpa, se asegura de que la mujer esté bien, la mujer se ilumina ante el tacto de la mano varonil ayudándola, y se despiden avergonzados pero contentos. Breve distracción de uno mismo.
Y me quedo pensando, mientras el hombre me adelanta y se pierde en otra calle, en que el contacto es lo que nos hace humanos. Estoy segura de que yo también tengo el rostro grisáceo cuando camino de vuelta a casa, pero llévame a tomar un café, a una mañana a Sitges, tropiézate conmigo, comparte una mirada cómplice aunque no te conozca de nada, que me harás humana, y por lo tanto, feliz.
http://open.spotify.com/track/6eKn9ohpv0GxSbWu8Jk1pj
On January 06 2011
21 Views
gyrehopywico9989
On 07/01/2011
bizarrest, que divertido que apareciste en el video
te deje en mi flog el video para que lo veas, cuidate mucho, besos!