Avatar becquer99

CORAZÓN CONTENTO

Entonces decidiste regresar. Lo habías pasado mal y había cosas que no te cuadraban; podrías haberte negado, podrías haber hecho prevalecer tu orgullo, pero corriste el riesgo y volviste allí, con él. Al fin y al cabo, no era la primera vez, ni la segunda, que a él le pasaba algo parecido, y además solía ocurrir de manera casi habitual en ese momento del año en que el frío amenazaba con irse y la astenia primaveral hacía acto de aparición.

Todo había pasado de una forma muy repentina, pero recuperar la normalidad no era algo igual de rápido. Los primeros días después de aquello había un poco de frialdad en el ambiente, y muchas dudas. Se necesitaba tiempo.

Poco a poco las cosas fueron mejorando. Había en el horizonte una escapada ya prevista antes y no se perdía nada por afrontarla. No fue el mejor viaje de tu vida, ni mucho menos, pero aquellos dolores de barriga interminables y aquellas madrugadas sin poder despegarte del cuarto de baño del hotel, como si de repente todos los nervios hubiesen salido a flote al verte de nuevo lejos del hogar, te fortalecieron, y a él también. Y entre pingüinos y otros bichitos, tardes de horchata con fartones auténticos y la superación del miedo a volar, las cosas parecían pintar de otra forma, y un verano que se presagiaba horrible al final no lo fue tanto.

Los meses pasaron, el frío volvió y casi sin daros cuenta, tras cumplirse una década desde que todo había empezado, se avino un nuevo año. Fue cuando a él le llegó la etapa del enclaustramiento. Tú siempre estuviste ahí, incondicionalmente, dando el punto justo de compañía sin agobios que él necesitaba. Volvió a irse el frío y volvió a llegar el verano, con nuevas situaciones casi límite, con vecinas que jamás deberían haber aparecido y con madrugadas de galopante gastroenteritis.

Él no sabía cómo definirlo con palabras, pero de repente, viviendo todo eso a tu lado, sentía un amor más grande que nunca, y daba mil millones de gracias por que las cosas no se hubiesen torcido aquel día, ni ninguno de aquellos días en que su torpeza, sus indecisiones y sus miedos personales se trasladaron a la pareja y estuvieron a punto de mandarlo todo al carajo.

Y ahora la historia se alarga un poquito más. Se cumplen ya nada menos que once años desde que aquella tarde en la ya tristemente desaparecida Trotamundos él te echó un brazo por encima, y tú le dijiste que eras muy complicada de llevar, y él te dijo que por lo menos lo intentárais.

Once años tras los cuales él piensa, con una visión retrospectiva y analizando cientos de recuerdos, que los momentos malos no han sido pocos, pero que gracias a ellos, los buenos han sido más, y por supuesto han sido mejores, y que el justo equilibrio entre unos y otros es el reto que todos los días nos propone la vida.

Ninguno de los 24 de octubre anteriores tuve tan claro que llegarán muchos 24 de octubre más, y que los viviremos juntos.

http://www.youtube.com/watch?v=9MSav8_POlo

GRACIAS AMOR. TE QUIERO.






On October 24 2011 10 Views






Loading ...