Temblor de tambores en un fulgor incandescente.
Seísmo en un Adagio que quizás te muerda.
Vibraciones de una herencia sin forma inherente.
Quiebras amargas en corcheas permanecen
Se marchitan en el chasquido de una cuerda.
O en la parálisis de un corazón inerte.
¡Vuelve!
¡Vuelve!
On November 19 2011
183 Views
isthorik
On 18/03/2012
Te debo algo.
No porque realmente te lo deba, si no porque siento que te lo debo.
Paciencia. Paciencia.