Te dejo en tu ventana polvorienta,
la huella de mi mano que no golpeó tu puerta.
Amores que se vuelven fantasmas del silencio;
Y bailan por las calles cuando duermen los pueblos.
Cuando la siesta pasa por las calles de mi pueblo;
Y un perfume de incienso va tiñendo mis almohadas.
Se detiene el tiempo sobre el techo de mi cuarto;
Y siento que en pecho me duele tu mirada... -.
On May 05 2010
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