Estamos rodeados de miradas. Hay miradas que matan, miradas que lo dicen todo sin necesitar nada, miradas que dan escalofríos y miradas que producen una tristeza tan profunda que nos deja sin palabras...miradas...miradas que atraen, que incitan, que enamoran. Pero la mayoría no sirven, todos buscamos ESA mirada, en mayúsculas, en alto, la nuestra, la que nos marque el alma para siempre, la que veamos aún con los ojos cerrados. Es difícil de ver, no puedes creer que la encontrarás el primer día, no sabrás a quien pertenece hasta que estés cegado por ella, y entonces ya será demasiado tarde y no podrás escapar nunca. Yo creí verla una vez, y me aferré a ella con todas mis fuerzas, tal vez lo hice sin saber si merecería la pena, pero no me arrepiento de haberlo hecho...y ahora sé que estaba en lo cierto=)
On April 03 2010
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