Pero él no lo acababa de comprender. Cada vez que conseguía reunir las fuerzas necesarias para poder hablar, no conseguía sino volver sintiéndose más culpable.
-¿Pero por qué no puedo?
-No digas estupideces. Tú no necesitas ser como ellos. Y tengo razón, y si no lo ves ahora ya te darás cuenta.
-¿Pero por qué me hablas así?
-Ya está bien de preguntas estúpidas. Tú a mí me obedeces y punto. Y si no tienes nada importante que decir, vete.
Era evidente que tenía que existir una manera de salir de esa cueva. Pero dentro de ella no había nadie más. A él nunca le habían enseñado a salir, y si saliese quizá no podría volver. ¿Merecería la pena darlo todo en el intento?
On July 15 2009
13 Views
bicycles
Looking forward to seeing how everyone interprets this theme. Share your bicycle shots!