La Real Academia define la palabra imposible como algo que no tiene facultad ni medios para llegar a ser o suceder, y define improbable como algo inverosímil, que no se funde una razón prudente. Puestos a escoger a mi me gusta más la improbabilidad, como a todo el mundo, supongo. La improbabilidad duele menos y deja resquicio a la esperanza, a la épica. Que David ganara a Goliat era improbable, pero sucedió. Un afroamericano habitando la casa blanca era improbable, pero sucedió. Que los Barón Rojo volvieran a tocar juntos era improbable, pero también sucedió. Nadal desbancando del número uno a Federer, una periodista convertida en princesa, el 12-1 contra Malta, el amor, las relaciones, los sentimientos, no se fundan en una razón prudente. Por eso no me gusta hablar de amores imposibles sino de amores improbables, porque lo improbable es por definición probable, lo que es casi seguro que no pase es que pueda pasar y mientras haya una posibilidad, media posibilidad entre mil millones de que pase vale la pena intentarlo.
On March 17 2010
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i_neeed_youu
On 21/03/2010
me encanta el texto, y tiene toda la razón ^^
quieeero vertee yaaa eeh!
un beesiitoo anna ♥
tee quieeero :)
mmaarrttoonnaa
On 18/03/2010
Caaarii.....
kk noo mass felicitatt tuu ehh
jajaa tuu prrdonuuu.....
testimuu anniittaa(L)