Alli estaba, por fin. Él ni siquiera hizo amago de resistirse.
-Pensé que eras una de tus esclavas -musitó con aquella voz.
Ella negó con la cabeza.
-Me obligaron a tenerlo. No me dejaron matarlo. Y lo torturé, lo torturé durante siete largos años del mismo modo que quisiera haberte torturado a ti. Y luego... decidí que él no tenía la culpa, que podria intentar quererlo como si esos siete años no hubiesen existido... y lo maté, sin querer.
-¿Era guapo? -fué lo único que dijo.
-Precioso -respondió antes de hundir la hoja en su pecho. -Se llamaba Viktor.
On August 13 2011
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