Pasear entre casitas de madera, olores y más olores de especias, canela, cardamomo, pimentón... arquitectura para la posteridad en una ciudad a medio camino entre las mil y una noches y y una superproducción de hollywood cuando de repente, uno de tus sentidos hace estremecer todo tu cuerpo... es la llamada de la oración.
La ciudad sigue su curso pero el tiempo se ha parado por unos minutos... El canto de las mezquitas se alza al aire haciéndote saber que fieles detienen su vida cotidiana para rendir culto...
Ahora nada importa, solo Dios, solo su Dios, y por un momento tu también sientes la atracción...
Solo Dios, solo nuestro Dios...
On June 03 2010
12 Views
didacs
On 04/06/2010
maricarmen, pero de dónde sale usted, que es como el Guadiana que aparece y desaparece en el momento menos pensado... un besico