Los rastros del invierno comienzan a desprender los últimos dedos de los que se aferran a la inminente llegada de la primavera, los días pasan, los pendientes se acaban y el plazo cada vez se ve más cerca: el verano en explosión. 3000 kilómetros al sur, pero tan cerca como la vuelta de una página, un viaje de ida y regreso que dura 10 meses, si así se quiere, o una pausa retraída por la costumbre, la necesidad y las obligaciones. Las causas sobran, pero lo importante es el motivo del regreso, mismo que cada vez está más cerca: a 82 días de partir para no volver jamás.
On March 07 2011
16 Views