Bienvenido sea febrero. Llegados a este punto empiezo a pensar en todas y cada una de las cosas que no hice bien contigo, y para ser sinceros, es una lista bien larga.
Sin embargo, así como yo adoro perdonar tus errores, solo espero que tú sepas hacer lo mismo con los que fui dejando repartidos en el pasado, cuando aún no sabía que todo esto llegaría tan lejos.
Me gusta taparme hasta los ojos con las mantas y mirar a mi lado en la cama, imaginando que estás ahí, hundiendo el trocito de almohada que te corresponde, encogido, como intentando resguardarte de la brisa mañanera de verano, con las manos cuidadosamente colocadas bajo la cabeza y la boca abierta, haciéndote de cada bocanada de aire presente en la habitación, sin embargo, el verano se acabó hace mucho y queda menos tiempo para que venga uno nuevo que para que se repita el anterior. Solo espero que el nuevo sea mejor, porque eso ya sería inmejorable para el próximo año. Aunque febrero se presenta frío y desamparado, tengo la impresión de que tú, igual que aquel que compartía nombre y otras tantas cosas - excepto que sois personas distintas - contigo, harás que sea llevadero, y tengo ganas de creérmelo, evitando así tener otras cosas que componen tu mundo presentes en mi mente. Creerme por otro tiempo, como vengo haciendo cada vez que se me antoja ser feliz contigo, que solo somos dos.
Febrero, trátame bien.
On February 01 2012
47 Views