Extraño sentimiento este que no hace si no consumirme, una noche y un día si han pasado apenas y sin embargo, me hallo ya al borde del mas imposible todavía, admitir que te amo, sin saber por que, sin saber siquiera si acaso no seria este mas que un desliz de la razón, la cual, presa de la duda con la que el corazón la atormenta, equivoca su juicio, confundiendo amor con efímero apego, mas por cuanto quiera, no puedo negar la cruda evidencia, ¿a que si no las horas sin dormir y el sin vivir en que la conciencia tiene a mi alma sometida?
Cruel agonía la que hoy me invade, pues si ayer, mi espíritu, harto ya de sufrir, parecía querer abandonar esta prisión de huesos y de carne que es el cuerpo, se aferra ahora con mas fuerza que nunca a cada instante del tiempo que a esta suerte de existencia infame que llamamos vida le fue concedido, tan solo una razón, un único motivo, basta para explicar el porque de este caos al que los estados del animo se han visto abocados, la ilusión, o tal vez el delirio, de hacer mió tu amor.
Por favor, quiéreme, y déjate querer, o ven y dame muerte, pues vivir y no poder tenerte es morir sin hacerlo en realidad, arrastrando conmigo esa amarga pena por siempre y mas allá aun de cuanto conocemos, a cambio, el sol, la luna, el cielo y las estrellas, cada una de ellas luz de mis anhelos y esbozo de los sueños que en mi has trazado, con cada sonrisa, con cada mirada, con las que me has arrancado estas lagrimas que ahora ves derramadas en forma de versos, versos que yo te regalo con todo mi afecto, para que así puedas sentir lo que yo siento, para que entiendas que te quiero y para que, aunque no me correspondas, sepas que jamás podré olvidar tu nombre ni borrar de mi tu recuerdo.
On September 23 2008
2 Views