Me gustaría que supiesen que mereció la pena, que la muerte nos encontró rodeados de amigos y de la gente que nos quiere y que si pudiera elegir un final sería algo parecido a este, porque ahora sé que seguir viviendo no es pasar las hojas de un calendario, si no entender que cada hora de ese calendario es única e irrepetible.
Principito, eres el amor de mi vida, eres el que ha llenado mis días, con el que siempre me he imaginado mi vida, nunca pensé que podría querer a alguien que no fueras tú, pero de repente llegas tú, Gordi, y me enseñas que la felicidad puede estar en instantes tan pequeños pero tan intensos como la vida de una mariposa de Vietnam, y que hay otra forma de querer. Y ahora sé que os quiero a los dos, y sé que querer no puede ser un error pero yo sé que tengo que elegir un camino porque no se puede ir a dos sitios a la vez.
Hay momentos en la vida en que una sola decisión en un solo instante cambia irremediablemente el curso de las cosas, cuando decides querer a alguien, cuando decides quererlo o no quererlo, cuando decides mentir, traicionar, ocultar o cruzar la línea, esa décima de segundo podrá hacer girar todo al lado oscuro o inundarlo de luz, podrá llevarte al cielo o al infierno, pero siempre será un lugar desde el cual no podrás volver atrás.
On November 22 2009
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