Nosotros callamos y hablamos, pero para quedarnos exentos de culpa, hacemos responsable de esos dos actos al tiempo. Queremos y creemos en que el tiempo tenga ojos para mirar en nuestro interior, para observarnos a nosotros mismos, para ser capaces de liberar esas preguntas que nos encadenan a las respuestas que… de no abrir la boca, nunca tendremos. Y si no hablamos, empleamos “destino” para quedar exentos de nuestros silencios.
- ¡El tiempo lo dice todo!
- Pero el tiempo… ¡es mudo!
On March 28 2010
3 Views