No sé si realmente el 2011 ha estado cargado de sucesos, o simplemente me toca aceptar que me hago cada vez un poco más mayor y eso conlleva ser más consciente de los hechos. El 2011 ha sido un año desestabilizador. Una montaña rusa. Año de cambio. De retrocesos y avances. De guerras, volcanes nuevos, tsunamis que arrasan ciudades enteras poniendo en duda centrales nucleares, la muerte del mayor enemigo de EEUU, terremotos que agitan zonas de nuestro país, la muerte de Sadam Hussein, boicot al sector agrario español, recortes sociales, escándalos en los que se ve inmersos la Familia Real, desahucios, 4 millones 400 mil parados en toda España, la quiebra de Grecia, la de Italia, en definitiva la crisis del Euro, Indignados en España, Indignados españoles en ciudades europeas, indignados del mundo entero congregados en la misma fecha luchando por los mismos motivos.
En cuanto a nivel personal he tenido momentos tan difíciles, momentos tan tristes que sentía que incluso me arrancaban una parte de mi ser. Mi gran error, que realmente me faltaba una parte de mí. Me perdí. Me gusta poder mirar hacia atrás y ver cómo empecé el año 2011 y ver como acabo el mismo año de una manera tan distinta que me hace sentir orgullosa de mí por todos y cada uno de los pasos dados. Me llegué a sentir tan perdida que comencé a detestarme. “Ana, no se te ocurra volver a cambiar por nada ni por nadie”, me gusta repetirme a menudo, para que no se me olvide.
Al principio no comprendía como ciertos comportamientos no podían estar “valorados”. Luego, más tarde, ahora, puedo decir que realmente todo tiene su recompensa. Me encanta donde me encuentro ahora, al margen de todo. Con los ojos bien abiertos para no perder detalle de nada. Mi karma me ha recompensado. Lo tengo, y creo en el. Porque al final todo el mundo ocupa su lugar en el mundo.
Un año difícil y duro. Pero, a día de hoy podría considerarlo, de lo mejor que me ha podido pasar. He aprendido tanto que justo eso, es lo que me hace escribir frente a este ordenador con una sonrisa con la música de fondo sin dudarlo, y gritarlo. Soy feliz. Por mi familia, que goza de salud, que muchos siguen manteniendo sus trabajos donde los tenían aunque otros los hayan perdido, por mis abuelitos que siguen envejeciendo, al igual que los nietos crecen. Por mi hermana que sigue siendo la misma que hace unos años. Por mis amigos, aquellos de los que me alejé que ahora comprenden, y los que nunca pidieron explicaciones, por mis príncipes y las sonrisas que son capaces de arrancarme en momentos difíciles. Por mis estudios, que no me permiten ser ignorante ante lo que acontece en el mundo y llenarme de ilusión poco a poco. Por la música, la que creo, la que crean otros, la que existe…la que aún está por inventar, componer y tararear. Por mi ejercicio físico y psíquico, porque he llegado a comprender que cuerpo y mente están, de tal manera tan conectados, que si uno falla, el otro también, el ying y el yang. Por las ciudades que he visitado este año que no son pocas, desde Madrid, Portimao, Lisboa, Barcelona, la magia de Los Caños De Meca y algún que otro lugar que se me escapa de los recuerdos pero que componen la máxima satisfacción dentro de mí.
Porque al final, conseguí terminar el año sintiéndome plenamente FELIZ, y eso hacía mucho que no lo sentía. Pero lo mejor, es que esta FELICIDAD es plena, porque en esta ocasión, ésta no depende de nadie. Esta Felicidad sólo depende de mí.
Feliz 2012 desde Barcelona, otro de mis rincones mágicos.
http://www.youtube.com/watch?v=-5D4f5NowZI
On January 09 2012
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