Solía pasear su indiferencia descarada por las calles de madrid, miraba con sus ojos negros con aires de franqueza y fortaleza, pero era la persona más sensible del mundo. desbordaba intensidad por cada poro de su piel. tenía un tatuaje en la muñeca para no olvidarse nunca de lo que fue, eterna. y soñaba con tocar en el metro de parís para después despertarse a regañadientes. adoraba cualquier tipo de música que le hiciera sentir, amor o rabia , pero que le conmoviera por dentro. querida y odiada a partes iguales, algunos días simplemente no podías despegarte de ella, magnética, azul. y sus noches eran quizá el momento más frágil y magnífico del día. para qué mentir, era todo un terremoto y remolino mayor que cualquier tipo de droga que os hayáis podido meter en la vida. tenía un cuento de hadas roto en pedazos, su cuento triste particular. pero eso no importa, a vosotros os faltan todas esas cosas que a ella le sobran.
On May 18 2012
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