Esta es la cuerda que ata al disfrutar, al chupar todo lo que se pueda de la vida de los demás, como hace el vampiro. El que de deja atrapar por ella, convierte el sexo en un fin en si mismo. Toda su vida, su pensamiento y sus actividades están marcados por el mundo de los instintos.
Si se reprime por conveniencias sociales, se refugia en el mundo de la imaginación, donde considera que nadie más que él puede entrar y donde se siente absolutamente libre; de este modo se convierte en una persona que vive en paraísos artificiales.
On December 15 2011
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