Durante los últimos años hemos sido testigos de un sin número de documentales, reportajes, artículos y comentarios acerca de la vida de nuestro país durante la década de los Ž70, del Golpe Militar y de sus consecuencias en el ámbito de los Derechos Humanos durante los años siguientes.
Revistas como Mensaje, y otras, han abordado con mayor profundidad el tema y han puesto de relieve la necesidad de hacer memoria sobre lo ocurrido. Para quienes no vivimos directamente aquellos acontecimientos, para quienes éramos aún pequeños, para quienes viviéndolo, prefirieron olvidar, bien nos hace volver a mirar, para evitar el olvido y con ello la repetición de hechos que tan profunda herida han causado a nuestro pueblo.
También es necesario para nosotros como Iglesia recordar: para no repetir actuaciones de los nuestros que distaron mucho de los criterios evangélicos y para imitar el comportamiento de aquellos que no dudaron en ofrecer sus propios cuerpos como escudos contra las violaciones y hechos de lesa humanidad. Si como Iglesia llamamos a la justicia y a la reconciliación debemos también recordar, para ser justos y reconciliarnos con lo que fue nuestra historia y participación durante aquellos años.
La recopilación de todo el actuar eclesial durante el régimen militar resulta una empresa que dista mucho de lo que pretende este artículo. Simplemente he aquí algunos acontecimientos y declaraciones que nos hagan recordar, para que el Bicentenario nos encuentre como Iglesia con la misma valentía de quienes permanecieron fieles al Evangelio de Jesucristo. A todo lo que será expuesto habría que agregar el trabajo desinteresado, silencioso y apolítico de Obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos que hicieron un esfuerzo loable por mantener la paz, el respeto de los derechos humanos y la cordura en un tiempo donde los chilenos perdimos la noción del valor de la vida humana.
13 de septiembre de 1973
La Iglesia Católica pide a la Junta de Gobierno que respete los derechos de sus opositores, aconsejándole que proceda con cautela, que mantenga los logros alcanzados por la clase obrera y que se devuelva lo más pronto posible a la institucionalidad democrática: Consta al país que los obispos hicimos cuanto estuvo de nuestra parte porque se mantuviera Chile dentro de la Constitución y la Ley, y se evitara cualquier desenlace violento, como el que ha tenido nuestra crisis institucional
Nos duele inmensamente y nos oprime la sangre que ha enrojecido nuestras calles, nuestras poblaciones y nuestra fábricas
Pedimos respeto por los caídos en la lucha y, en primer lugar, por el que hasta el martes 11 de septiembre fue el Presidente de la República
Pedimos moderación frente a los vencidos
Que se acabe el odio, que venga la hora de la reconciliación
Confiamos que los adelantos alcanzados por la clase obrera y campesina no serán desconocidos y, por el contrario, se mantendrán y acrecentarán hasta llegar a la plena igualdad y participación de todos en la vida nacional
La declaración, emitida por el Comité Permanente del Episcopado, provocó un fuerte rechazo de parte de la Junta.
Desde septiembre de 1973
Yo sabía que algunos padres estaban trabajando duramente en la tarea de esconder y asilar perseguidos. Era un grupo pequeño, pero corría riesgos altísimos: en la mayoría de los casos podía significar la vida. (Card. Raúl Silva Henríquez)
18 de septiembre de 1973
El sacerdote español Juan Alsina es fusilado. Alsina trabajaba como Encargado de Personal del Hospital San Juan de Dios en Santiago al momento del golpe, y participaba en el Movimiento Obrero de Acción Católica (MOAC). Alsina fue detenido en las cercanías del Hospital y golpeado duramente. Su cuerpo fue encontrado más tarde a orillas del río Mapocho con diez heridas de bala en la espalda. Hoy en día, existe un pequeño recordatorio en el puente Bulnes, lugar de su deceso. Otros dos sacerdotes, Miguel Woodward de Valparaíso y Gerardo Poblete de Iquique, habían sido previamente asesinados.
28 de septiembre de 1973
El Comité permanente del Episcopado visita a la Junta Militar con motivo de expresarle sus sentimientos de respeto y de aprecio a las Fuerzas Armadas y Carabineros de Chile y agradecerles las deferencias que han tenido con los obispos las nuevas autoridades a lo largo del país. En esta visita, los obispos chilenos le ofrecieron su colaboración en la obra de reconstrucción del país y en particular en la tarea de pacificación de los espíritus y en todo lo que significa afianzar y desarrollar las conquistas de los trabajadores.
6 de octubre de 1973
Se crea el Comité para la Paz, un grupo ecuménico cuyo objetivo es la defensa de los derechos humanos. Se plantea "atender las necesidades de aquellos chilenos que, debido a los últimos acontecimientos políticos, se encuentren en grave situación económica o de desmedro personal". El Comité, precursor de la Vicaría de la Solidaridad, se propone proteg
On August 27 2008
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papa_inbano11
On 27/08/2008
La Iglesia Catolica fue protagonista activo en esa epoca, la proteccion de las personas, sin mirar a quién, el ser solidarios, el alzar la voz en representacion de los sin voz. Su entrega fue sin igual, desinteresada y muy emotiva, le costo la persecución, destierro y muerte de muchos sacerdotes.
Aun recuerdo hechos en mi memoria, el cómo nos acogía la Vicaría, nos daba proteccion y consuelo; tambien era ejemplo para el mundo del como luchar por los DD.HH. y denunciar las violaciones de ésta.
gracias
papa_inbano11