Recorrí las calles más verdes que existieron en los ochentas, sonreí a la niña más codiciada por tod(a)(o)s, le dí la mano al cielo y este me devolvió por perfecto. Comí la manzana prohibida y se la lanze en el ojo a tu Dios, me pidió disculpas por tan podrida ceación, y me dio de beber su saliva en un candelabro color bandera.
Recorriendo el mismo círculo de deseos reales abró el cuaderno y la flor que me regaló papá sigue ahi.
"No puedo creer que haya hecho esto."
y todo el resto etcétera etcétera.
On October 18 2009
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